Cinco condenados por el 'caso Gomérez'

Cinco de los nueve imputados en el accidente laboral que costó la vida en diciembre de 2004 al obrero Guillermo Estalin, que estaba trabajando sin contrato y sin permiso de trabajo en el derribo de un edificio en la Cuesta de Gomérez, en la capital granadina, han sido condenados a penas de entre año y medio y dos años de cárcel.

El entonces gerente de Urbanismo, Manuel Lorente, y el que fuera jefe del servicio de arquitectura del Ayuntamiento de Granada, Jacobo de la Rosa, han sido absueltos, así como otros dos acusados de las dos empresas subcontratadas: un trabajador de la que finalme...

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Cinco de los nueve imputados en el accidente laboral que costó la vida en diciembre de 2004 al obrero Guillermo Estalin, que estaba trabajando sin contrato y sin permiso de trabajo en el derribo de un edificio en la Cuesta de Gomérez, en la capital granadina, han sido condenados a penas de entre año y medio y dos años de cárcel.

El entonces gerente de Urbanismo, Manuel Lorente, y el que fuera jefe del servicio de arquitectura del Ayuntamiento de Granada, Jacobo de la Rosa, han sido absueltos, así como otros dos acusados de las dos empresas subcontratadas: un trabajador de la que finalmente acometió los trabajos de demolición y el responsable de la empresa mediadora.

Peor parte se llevan la arquitecta encargada de la coordinación de seguridad de aquella obra, así como los responsables de Rehabilitaciones y Demoliciones Granada, la contratista principal; los de las dos empresas subcontratadas y el arquitecto técnico municipal. Todos han sido condenados por un delito contra la seguridad de los trabajadores en concurso con otro más de homicidio imprudente.

Según consta en la sentencia del Juzgado de lo Penal 6 de Granada, los condenados infringieron "deberes elementales" y ese peligro que acarreó su actuación -entre otras cosas no había plan de seguridad en la obra ni control sobre las medidas de protección ni colectivas ni individuales- hizo que no se pudiera neutralizar el "más previsible riesgo" de derrumbamiento de un muro, que fue el que finalmente sepultó al trabajador ecuatoriano.

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