Noviembre espera a Pernía

Los médicos del club creen que el defensa podrá jugar en un mes tras su accidente de tráfico

Mariano Pernía recibió ayer todo el cariño que, salvo un par de excepciones, no le prodigaron desde el Atlético tras el accidente de tráfico que casi le costó la vida el pasado 7 de julio. Sumido en una gravísima crisis deportiva e institucional, con 300 millones de euros de deuda, el doble de los que reconoce la entidad, el club aprovechó el regreso del lateral para tomarse un respiro. "Me llevé un gran susto, los primeros cinco o seis días incluso estuve sedado y no recuerdo nada. Pero por suerte, tras varias pruebas, me di cuenta de que podría volver a jugar otra vez", recordó el defensa, q...

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Mariano Pernía recibió ayer todo el cariño que, salvo un par de excepciones, no le prodigaron desde el Atlético tras el accidente de tráfico que casi le costó la vida el pasado 7 de julio. Sumido en una gravísima crisis deportiva e institucional, con 300 millones de euros de deuda, el doble de los que reconoce la entidad, el club aprovechó el regreso del lateral para tomarse un respiro. "Me llevé un gran susto, los primeros cinco o seis días incluso estuve sedado y no recuerdo nada. Pero por suerte, tras varias pruebas, me di cuenta de que podría volver a jugar otra vez", recordó el defensa, que tras perder el control del todoterreno que conducía cerca de la ciudad argentina de Tandil ingresó en urgencias con un pulmón perforado, un traumatismo cráneo-encefálico, una clavícula fracturada y varias costillas rotas. Su hija Tiziana, de cuatro años, y su sobrino Tadeo, de cinco, salieron mejor parados.

"Es un luchador, está hecho de una pasta especial, lo primero que le dijo a los doctores fue que tenía que recuperarse pronto, que le dejasen bien, porque cuatro días después tenía que estar en Madrid para empezar la pretemporada", recuerda Vicente, el padre del zaguero, que la temporada pasada disputó 29 partidos de Liga, cinco de Champions y cuatro de Copa.

Ya que los demás componentes de la plantilla escurrieron el bulto, Pernía tuvo que dar explicaciones del caótico juego del equipo. "Al equipo no le falta alegría ni carácter, pero el fútbol es resultadista", dijo con los efectos del jet-lag todavía en el cuerpo. José María Villalón, jefe de los servicios médicos del Atlético, cree que, "aunque es aventurado dar fechas", el lateral estará "plenamente" recuperado dentro de un mes.

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