FÚTBOL | Séptima jornada de Liga

Insultos entre Gil y sus críticos

"¡Gil, cabrón; fuera del Calderón!". La contundente rima de rechazo a la gestión de Jesús Gil como propietario del Atlético volvió a sonar ayer en el Manzanares. Pero... flojo. Sólo unos pocos aficionados la corearon. Eso sí, no recibieron pitos del resto del público. Además de los cánticos, en el fondo norte colgaban algunas pancartas con el apellido Gil apresado por un símbolo rojo de prohibido.

Una hora antes de comenzar el choque, un grupo de aficionados se encaró con Gil cuando iba al palco. Éste cruzó con ellos algunos insultos. Sin embargo, el día señalado como el de la gran prot...

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"¡Gil, cabrón; fuera del Calderón!". La contundente rima de rechazo a la gestión de Jesús Gil como propietario del Atlético volvió a sonar ayer en el Manzanares. Pero... flojo. Sólo unos pocos aficionados la corearon. Eso sí, no recibieron pitos del resto del público. Además de los cánticos, en el fondo norte colgaban algunas pancartas con el apellido Gil apresado por un símbolo rojo de prohibido.

Una hora antes de comenzar el choque, un grupo de aficionados se encaró con Gil cuando iba al palco. Éste cruzó con ellos algunos insultos. Sin embargo, el día señalado como el de la gran protesta contra él quedó diluido. Primero, porque la entrada fue la más floja de la temporada y una de las peores de los últimos años. Luego, porque la manifestación prevista fue prohibida por la Delegación del Gobierno.

Así, las 60 peñas implicadas en la protesta quedaron disgregadas y su voz apenas se escuchó. Aunque en algunas puertas de acceso se repartieron unas octavillas de Alternativa Atlética, la plataforma opositora liderada por Alfonso Camba, con un bosquejo de la situación del club y culpando a la familia Gil. También se repartieron pegatinas contra Enrique Cerezo, el actual presidente, en las que se podía ver un racimo de cerezas tachado por una señal de prohibido.

Mientras tanto, en los banquillos no hubo el esperado saludo entre Gregorio Manzano y Luis Aragonés tras su cruce de declaraciones de toda la semana. Manzano no se libró del enfado del público. La sustitución de Ibagaza fue silbada de forma mayoritaria.

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