Crónica

Michael Jordan alcanza frente a los Bulls los 30.000 puntos

Michael Jordan hizo otra vez historia con el Chicago Bulls. Esta vez el mejor jugador del mundo lo hizo con otro uniforme, el blanco, azul y bronce del Wizards, distinto del rojo y negro del equipo en el que jugó 13 temporadas y con el que logró seis títulos. Por primera vez, la estrella se enfrentó al conjunto de toda su vida, en un partido que además de servir para que Washington continuara con su racha ganadora (89-83), dejó a Jordan con la cifra histórica de 30.014 puntos anotados en la NBA. Sólo tres jugadores habían llegado a esa cifra: Kareem Abdul Jabbar, Wilt Chamberlain y Karl Malone...

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Michael Jordan hizo otra vez historia con el Chicago Bulls. Esta vez el mejor jugador del mundo lo hizo con otro uniforme, el blanco, azul y bronce del Wizards, distinto del rojo y negro del equipo en el que jugó 13 temporadas y con el que logró seis títulos. Por primera vez, la estrella se enfrentó al conjunto de toda su vida, en un partido que además de servir para que Washington continuara con su racha ganadora (89-83), dejó a Jordan con la cifra histórica de 30.014 puntos anotados en la NBA. Sólo tres jugadores habían llegado a esa cifra: Kareem Abdul Jabbar, Wilt Chamberlain y Karl Malone.

'Quiero ganar a Chicago por todo lo que significa. Que se vea la progresión de mi franquicia y que estamos por encima de ellos', reconoció el jugador antes del partido. Al descanso ya había logrado 25 de sus 29 puntos. A los cinco minutos del segundo cuarto, llegó el gran momento. Un tiro libre anotado y 30.000 puntos. No quiso que se parara el partido, sólo guardar el balón firmado por sus compañeros para su galería de trofeos.

Al descanso, los Wizards llevaban diez canastas de ventaja sobre los Bulls. Ron Artest, aquel jugador que en una pachanga veraniega le partió dos costillas tras un bloqueo, puso más énfasis en la defensa sobre la estrella y sólo le permitió anotar cuatro puntos en los dos último periodos. Chicago comenzó a recortar la distancia y a falta de un minuto optaba de nuevo a la victoria. Llegó el momento Jordan. No anota uno de sus lanzamientos y se queja a los árbitros de una presunta falta de Ron Mercer. El alero de los Bulls recupera el balón y se dirige como un cohete hacia la canasta rival. Allí le espera Michael Jordan que desafía a sus casi 39 años, y realiza un salto de los de antes. Tapona el lanzamiento de Mercer a dos manos, golpeando el balón contra el tablero. En un suave aterrizaje recoge el balón, el partido ya está decidido. El MCI Center alborozado, le dedica una de las ovaciones de la noche.

Mientras, en la octava fila del pabellón, Jerry Krause, el manager general de los Bulls, veía las andanzas de su antiguo jugador y leía algún recadito de la afición de los Wizards. 'Hey, Krause. Con M.J.: seis anillos. Sin M.J: 51-193'. 51 son las victorias que ha conseguido el equipo desde que se fue Jordan, hace ya más de tres años. 193, es evidente, son las derrotas.

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