Gallardo y Servià ceden el liderato

Las averías apartaron a los pilotos españoles de la cabeza de las clasificaciones del Rally Granada-Dakar, aunque Prieto ganó la etapa

El desierto engulló ayer las ilusiones de Óscar Gallardo (BMW) y de Josep Maria Servià (buggy) en el Rally Granada-Dakar. Los dos pilotos españoles, líderes respectivos de las motos y los coches antes de la séptima etapa, entre Tidjikja y Nioro, perdieron todas sus posibilidades de victoria durante los 434 kilómetros recorridos ayer por Mauritania. A Gallardo le dejó tirado su moto, mientras que Servià sufrió una avería en el embrague. La noticia positiva la proporcionó Miguel Prieto (Mitsubishi), que fue el más rápido de los coches.El piloto zamorano se convierte ahora en la mejor baza españo...

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El desierto engulló ayer las ilusiones de Óscar Gallardo (BMW) y de Josep Maria Servià (buggy) en el Rally Granada-Dakar. Los dos pilotos españoles, líderes respectivos de las motos y los coches antes de la séptima etapa, entre Tidjikja y Nioro, perdieron todas sus posibilidades de victoria durante los 434 kilómetros recorridos ayer por Mauritania. A Gallardo le dejó tirado su moto, mientras que Servià sufrió una avería en el embrague. La noticia positiva la proporcionó Miguel Prieto (Mitsubishi), que fue el más rápido de los coches.El piloto zamorano se convierte ahora en la mejor baza española, pues ocupa la tercera posición en la categoría de autos, a sólo 20 minutos del buggy del francés Jean-Louis Schlesser. Entre las máquinas de dos ruedas, el mejor colocado pasa a ser Jordi Arcarons (KTM), que ayer se clasificó quinto, la misma posición que tiene en la general a 41 minutos del nuevo líder, el francés Richard Sainct (BMW). La séptima etapa la ganó el italiano Fabrizio Meoni (KTM). Gallardo había rodado en el grupo puntero, pero una avería eléctrica en su moto le dejó tirado a 24 kilómetros de la meta. Más de cuatro horas y media después de la llegada de los primeros a Ayoun el Atrous, final del sector cronometrado, aparecía el piloto madrileño cuando ya se pensaba que había abandonado.

La historia del menor de los hermanos Servià fue parecida. Su buggy notó el esfuerzo acumulado, y casi desde el principio de la jornada sufrió problemas con el embrague, especialmente después de quedarse plantado en unas dunas. Servià acabó perdiendo más de dos horas respecto a Prieto, convertido en la mejor baza española sino también en el jefe del equipo oficial Mitsubishi junto con la alemana Jutta Kleinschmidt, segunda en la general provisional. Sus compañeros Shinozuka y Fontenay volvieron a ceder mucho tiempo respecto a Schlesser, su gran rival y ahora principal favorito.

Hoy se disputa la octava etapa, entre Nioro y Bobo Dioulasso, que cuenta con casi 400 kilómetros cronometrados.

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