AJEDREZ

Shírov y Krámnik se enfrentan desde hoy en el duelo de candidatos

Un español puede ser campeón del mundo de ajedrez este año. Alexéi Shírov, nacido en Letonia, de padres rusos, en 1972 y nacionalizado en 1996, ha saltado al 4º puesto del ranking mundial tras terminar el 2º en el último torneo de Linares. Desde hoy se enfrenta en Cazorla (Jaén) al ruso Vladímir Krámnik, de 22 años, 3º de la lista, en el duelo de candidatos del Consejo Mundial de Ajedrez (WCC). El vencedor retará a Gari Kaspárov a partir del 16 de octubre en Sevilla y Linares.Shírov, que después de su éxito en Linares venció en Montecarlo -superando a Krámnik, Anand y Kárpov, entre otros-, se ...

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

Un español puede ser campeón del mundo de ajedrez este año. Alexéi Shírov, nacido en Letonia, de padres rusos, en 1972 y nacionalizado en 1996, ha saltado al 4º puesto del ranking mundial tras terminar el 2º en el último torneo de Linares. Desde hoy se enfrenta en Cazorla (Jaén) al ruso Vladímir Krámnik, de 22 años, 3º de la lista, en el duelo de candidatos del Consejo Mundial de Ajedrez (WCC). El vencedor retará a Gari Kaspárov a partir del 16 de octubre en Sevilla y Linares.Shírov, que después de su éxito en Linares venció en Montecarlo -superando a Krámnik, Anand y Kárpov, entre otros-, se ha preparado a conciencia durante dos meses, uno en Letonia y otro en su casa de Tarragona, con sesiones de ocho horas diarias, además de gimnasia, paseos y carreras. Admite que está en un gran momento, pero matiza: "Aún no he tocado mi techo y espero demostrarlo contra Krámnik". El español tiene un balance favorable por dos puntos en sus anteriores enfrentamientos con Krámnik.

Krámnik, ex alumno de Kaspárov, para quien trabajó como analista en el Mundial contra Anand (Nueva York, 1995), es admirado unánimemente por su enorme talento. Lo mostró por primera vez en la Olimpiada de ajedrez de 1992, en Manila, cuando contribuyó a la medalla de oro de Rusia después de que Kaspárov presionara mucho a la federación de su país para que aquel muchacho de 16 años fuera incluido en el equipo. Pero también se distingue por una indolencia, un juego conservador y una aversión al riesgo.

Se juega al mejor de 10 partidas con un día de descanso tras cada dos; en caso de empate (5-5), habrá partidas rápidas el 8 de junio. El perdedor cobrará 200.000 dólares (31 millones de pesetas); el vencedor y Kaspárov se repartirán 1,9 millones de dólares (295 millones de pesetas) tras el Mundial.

Sobre la firma

Archivado En