FÚTBOL 31ª JORNADA DE LIGA

El Extremadura paga su osadía en Santiago

El Extremadura vio truncada su buena racha con una goleada en su visita a uno de los rivales directos en la lucha por evitar el descenso. Pero a pesar de los cuatro goles encajados, el equipo de Ortuondo supo caer con toda dignidad y mostró su condición de alternativa reivindicable a la avalancha de millones y fichajes sin sentido que inunda la Liga de la estrellas. La mala tarde del Mono Montoya y el excelente momento de juego que vive el Compostela fueron obstáculos insalvables para los extremeños. Aun así, nunca renunciaron a las ideas futbolísticas que le han llevado a convertirse e...

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El Extremadura vio truncada su buena racha con una goleada en su visita a uno de los rivales directos en la lucha por evitar el descenso. Pero a pesar de los cuatro goles encajados, el equipo de Ortuondo supo caer con toda dignidad y mostró su condición de alternativa reivindicable a la avalancha de millones y fichajes sin sentido que inunda la Liga de la estrellas. La mala tarde del Mono Montoya y el excelente momento de juego que vive el Compostela fueron obstáculos insalvables para los extremeños. Aun así, nunca renunciaron a las ideas futbolísticas que le han llevado a convertirse en equipo revelación después de estar casi desahuciado. El accidente que supone la goleada de ayer no debe distraerle del objetivo de asegurarse la salvación definitiva. El fútbol español se lo agradecerá.El Compostela, por su parte, sigue allanándose el camino para asegurarse con prontitud la permanencia. El equipo de Fernando Vázquez va creciendo en su juego a medida que avanza la temporada, curiosamente a la inversa de lo que sucedió el año pasado. La victoria permite al conjunto gallego mantener invicto en su estadio desde que se inició el 97, una marca que parecía impensable al término de la primera vuelta cuando sólo sumaba dos victorias como local. El gran momento de Penev sigue siendo su mejor garantía. El búlgaro marcó por partida doble y se mostró muy cómodo con la compañía de Ohen en el ataque.

Esta vez el Extremadura pagó su exceso de generosidad. Pocos equipos modestos plantean un partido fuera de casa con dos delanteros, pero Ortuondo va por libre y decidió hacerlo así.

Con la tranquilidad en el marcador, el Compostela deleitó a su público con unos minutos de buen fútbol que culminaron con un gran centro de José Ramón desde medio campo que Penev cabeceó portentosamente.

El Extremadura nunca se dio por vencido, pero esta vez sus dos puntas argentinos (Silvani y Duré) estuvieron muy desasistidos durante todo el partido. Penev volvió a marcar y Nacho culminó su buena actuación y la goleada con un cuarto gol. El castigo fue excesivo para un rival cuyo pecado fue no convertir su área en una muralla.

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