Suspendido por segunda vez el Rayo-Sevilla

Primero fue la nieve, que el cinco de enero pintó de blanco el césped de Vallecas. Ayer, la culpa la tuvo la lluvia. La climatología se ha cebado con el Rayo-Sevilla, un partido de imposible disputa. Evaristo Puentes Leira, el árbitro encargado de dirigirlo, decidió suspenderlo por segunda vez ante las paupérrimas condiciones del piso del estadio, que en algunas zonas llegaba a acumular medio metro de barro.Andar sobre aquel cenagal resultaba complicado. Correr, heroico. Puentes Leira lo comprobó cuando aún restaba hora y media para el inicio del choque. Se calzó sus botas y recorrió el terren...

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

Primero fue la nieve, que el cinco de enero pintó de blanco el césped de Vallecas. Ayer, la culpa la tuvo la lluvia. La climatología se ha cebado con el Rayo-Sevilla, un partido de imposible disputa. Evaristo Puentes Leira, el árbitro encargado de dirigirlo, decidió suspenderlo por segunda vez ante las paupérrimas condiciones del piso del estadio, que en algunas zonas llegaba a acumular medio metro de barro.Andar sobre aquel cenagal resultaba complicado. Correr, heroico. Puentes Leira lo comprobó cuando aún restaba hora y media para el inicio del choque. Se calzó sus botas y recorrió el terreno de juego. En el túnel de vestuarios esperaba, de paisano, la plantilla del Sevilla. Que se tomó el asunto con humor. "Evaristo, ¿cómo lo has visto?", le gritaban algunos al colegiado.

Lo vio mal. Y lo suspendió hasta mejor ocasión. "Es peligrosísimo correr sobre ese terreno" explicó. "Uno se hunde hasta los tobillos". Esta vez, a diferencia del cinco de enero, no hubo polémica. "Pavarotti y El Fary cantan muy bien, pero se le oye más al primero" ironizó Paquito entonces. "Estoy de acuerdo con el árbitro" dijo ayer. Camacho no se fue sin hacer una matización: "Ni entonces presioné ni lo he hecho hoy. Me molesta la desinformación, que se engañe a la gente".

Archivado En