GENTE

La controvertida oferta de intercambio de un salteador de trenes por un supuesto estafador

Ronald Biggs, de 64 años, el cerebro del célebre robo del tren de Glasgow de 1963, refugiado en Brasil desde 1965, está viendo amenazado su plácido retiro por culpa de un presunto estafador. Biggs logró escapar en 1965 de la prisión británica donde cumplía 30 años de condena y se refugió en Brasil. Desde entonces, las autoridades británicas han intentado conseguir su extradición sin ningún éxito, al tener un hijo brasileño menor de edad de su amante Raimunda. Sin embargo, la localización en Londres de Paulo Cesar Farias, el hombre más buscado por las autoridades brasileñas, h...

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Ronald Biggs, de 64 años, el cerebro del célebre robo del tren de Glasgow de 1963, refugiado en Brasil desde 1965, está viendo amenazado su plácido retiro por culpa de un presunto estafador. Biggs logró escapar en 1965 de la prisión británica donde cumplía 30 años de condena y se refugió en Brasil. Desde entonces, las autoridades británicas han intentado conseguir su extradición sin ningún éxito, al tener un hijo brasileño menor de edad de su amante Raimunda. Sin embargo, la localización en Londres de Paulo Cesar Farias, el hombre más buscado por las autoridades brasileñas, ha desatado las especulaciones sobre un posible intercambio de fugitivos. Farias, que fue el tesorero de la campaña electoral del destituido presidente Fernando Collor de Mello y, según algunos, el cerebro tras los delitos de corrupción, cifrados en más de cien mil millones de pesetas, que terminaron por derribar el Gobierno brasileño, abandonó Brasil en julio pasado, tras ser decretada su prisión provisional, para refugiarse en Argentina. Sin embargo, según ha declarado a la cadena de televisión brasileña Globo desde su lujoso apartamento del barrio londinense de Kensington, abandonó también este país por miedo a ser asesinado por paramilitares argentinos. Al conocerse su paradero, el Gobierno brasileño ha pedido al británico la extradición de Farias, mientras que el jefe de la Interpol en Brasil insinuaba la posibilidad de intercambiarlo por Biggs. Por el momento, el Ministerio de Asuntos Exteriores británico niega que exista ningún acuerdo sobre ese intercambio; el del Interior califica la historia como "absurda". Farias confía en continuar en el Reino Unido porque este país "respeta los derechos humanos", y Biggs afirma que todo el asunto "apesta".-

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