Crítica:

Max, mi amor

0.30 / TVE-1Tras El imperio de los sentidos y la muy estimable Feliz Navidad, Mr. Lawrence, se esperaba mucho del gran realizador japonés Nagisa Oshima. Sin embargo, la historia algo desmelenada del amor entre una mujer burguesa casada y un simio dejó frío al personal. Sin embargo, hay que matizar las cosas, ver la película sin prejuicios y descubrir, en ella, al margen de una siempre hechizante Rampling, un sentído cómico y algo absurdo de la existencia, no lejos del de algunos filmes franceses de Buñuel, acaso por contar con Jean Claude Carrièrre en el guión....

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0.30 / TVE-1Tras El imperio de los sentidos y la muy estimable Feliz Navidad, Mr. Lawrence, se esperaba mucho del gran realizador japonés Nagisa Oshima. Sin embargo, la historia algo desmelenada del amor entre una mujer burguesa casada y un simio dejó frío al personal. Sin embargo, hay que matizar las cosas, ver la película sin prejuicios y descubrir, en ella, al margen de una siempre hechizante Rampling, un sentído cómico y algo absurdo de la existencia, no lejos del de algunos filmes franceses de Buñuel, acaso por contar con Jean Claude Carrièrre en el guión.

Max, mon amour, 1986 (93 min)

Director: N. Oshima. Intérpretes: Charlotte Rampling, Anthony Higgins. Drama.

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