El Estudiantes estuvo a punto de aguar la fiesta del Palau

El Estudiantes estuvo apunto anoche de echar al traste la inusual fiesta de apoyo moral al equipo que sólo dos días antes había perdido la final de la Copa de Europa. Cuando el Palau Blaugrana ya paladeaba el agradecimiento de sus jugadores en forma de una victoria más que sobrada sobre Estudiantes, una serie de inesperadas y en algunos casos absurdas jugadas propiciaron que el equipo estudiantil dispusiera de un lanzamiento triple de Winslow que caso de haber entrado hubiera supuesto la necesidad de una prórroga.El partido, en el que no pudo intervenir Epi a causa de una lesión, fue de baja c...

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte

El Estudiantes estuvo apunto anoche de echar al traste la inusual fiesta de apoyo moral al equipo que sólo dos días antes había perdido la final de la Copa de Europa. Cuando el Palau Blaugrana ya paladeaba el agradecimiento de sus jugadores en forma de una victoria más que sobrada sobre Estudiantes, una serie de inesperadas y en algunos casos absurdas jugadas propiciaron que el equipo estudiantil dispusiera de un lanzamiento triple de Winslow que caso de haber entrado hubiera supuesto la necesidad de una prórroga.El partido, en el que no pudo intervenir Epi a causa de una lesión, fue de baja calidad porque ninguno de los equipos ofreció un rendimiento suficiente en defensa y porque se precipitaron en exceso en las desbocadas carreras de sus jugadores por aplicar el contrataque o transiciones rapidísimas. Ello explica que entre ambos perdieran hasta 29 posesiones de balón.Estudiantes dominó durante los primeros minutos, 20-27 (m. 10), cuando el Barcelona flaqueaba por las acciones atacantes de sus pivots. Pero Norris y Ferrán despertaron de golpe, con 10 puntos consecutivos e igualaron el marcador.El conjunto estudiantil se mostró muy obstinado en el intento de llegar al aro del Barcelona antes de que los jugadores azulgrana tuviesen tiempo de retroceder siquiera al medio campo. Así se entienden las cuatro pérdidas consecutivas de posesión que el Barcelona, que encontró muchos resquicios en la zona 2-1-2 y explotó el recurso de los triples, aprovechó para distanciarse, 68-56 (m. 25).Cuando el Barcelona, sin hacer un brillante partido, parecía en disposición de asegurarse una fácil victoria tras haber conseguido una ventaja máxima de 16 puntos, 84-68, y mantenerse con una renta de un mínimo de nueve tantos, el rumbo de los acontecimientos varió a tres minutos delfinal. Fue cuando Wood y Jiménez incurrieron en tres faltas consecutivas, dos de ellas técnicas y cuando Pinone y Winslow aprovecharon al máximo sus recursos atacantes a pesar de encontrarse con cuatro faltas. Estudiantes llegó a ponerse a un punto, 102-101, y Winslow no acertó en el triple que pudo haber provocado la prórroga. Hubo un final feliz en el Palau.

Sobre la firma

Archivado En