Baptiste despide de Madrid a la campeona Sabalenka
La estadounidense salva seis bolas de partido ante la número uno del mundo (2-6, 6-2 y 7-6(6), 2h 30) y se mete en sus primeras semifinales de un WTA 1000, donde se enfrentará el jueves con la talentosa Andreeva
Ya sabía Aryna Sabalenka, la número uno del mundo, que el Masters de Madrid no es el territorio más asequible para defender el título. La tres veces campeona en la Caja Mágica (2021, 2023 y 2025) no había logrado mantener su primera corona en 2022, cuando cayó en primera ronda, y tampoco la segunda en 2024, cuando una especialista en tierra como Iga Swiatek la tumbó en la final. Este martes fue Hailey Baptiste, una desconocida hasta ahora en las rondas finales de los WTA 1000, la que ha acabado con la bielorrusa (2-6, 6-2 y 7-6(6), 2h 30) tras salvar seis bolas de partido. La jugadora estadounidense, con un saque muy potente —es la que más servicios directos acumula en el torneo con 38—, se rehizo de un primer set muy malo, aguantó y aguantó los peloteos de su rival y le hizo mucho daño con la derecha, un golpe que en Madrid le corre de lo lindo por la altitud de la ciudad y con el que remató a la tenista de Minsk. “Tuve oportunidades, pero no las aproveché, y ella ha jugado un tenis muy valiente. ¿Qué puedo decir? Bien hecho”, reconoce elegante más tarde Sabalenka en la rueda de prensa.
El triunfo de Baptiste, una jugadora de 25 años que actualmente ocupa el puesto 32 del ranking, era inesperado por lo dominante que es Sabalenka en Madrid, su tierra batida favorita, porque jamás había llegado a una cota tan alta en un torneo de categoría WTA 1000 y porque la reina del circuito solo había perdido un partido este año: fue en enero ante Elena Rybakina en la final del Open de Australia, pero después se había coronado en Indian Wells y Miami. La victoria clasifica a la estadounidense para sus primeras semifinales, donde se verá las caras el próximo jueves con la talentosa y joven Mirra Andreeva (8ª), la pupila de Conchita Martínez, superior hoy a Leylah Fernández (7-6(1) y 6-3, 1h 44m) . El otro cruce previo a la final se dirimirá el miércoles con los dos cuartos restantes: Pliskova - Potapova (13.00; Teledeporte y Movistar) y Kostyuk - Noskova (20.00; Teledeporte y Movistar).
Pasadas las 23.40 de la noche, Baptiste comparece en rueda de prensa. La tenista, que conoció a las hermanas Williams, Serena y Venus, cuando era una niña que jugaba en el World Team Tennis —una liga profesional mixta de equipos de EE UU—, al fin pisará unas semifinales de un WTA 1000. “Fue un partido muy igualado. Jugué contra ella hace unas semanas y eso me ayudó a interpretar el juego”, cuenta. “Me aseguré de que si quería ganar, tuviera que hacerlo ella y no regalarle nada. Sentí que ella estaba también nerviosa. Mi objetivo era que ella se ganara esos puntos”, añade sobre la forma en la que salvó seis puntos de partido, cinco con el saque y uno al resto.
Con la ayuda del preparador Will Woodall, Baptiste ya había dejado destellos de que su tenis, con golpes muy directos y potentes y de revés a dos manos, venía progresando este año. En marzo pisó en Miami sus primeros cuartos de final en la segunda categoría de torneos, donde cayó precisamente frente a Sabalenka en dos sets (doble 6-4). Un mes después, da un paso más hacia adelante y es ella la que se ha impuesto a la mujer —junto a la checa Petra Kvitova— que más veces ha triunfado en Madrid, un territorio en el que solo Carlos Alcaraz y Simona Halep han conseguido defender el título en la última década. Por tecera vez, la bielorrusa se ha marchado de la Caja Mágica sin coronarse dos años seguidos.