El colapso general de España ante Alemania en la final de la Nations: “Pensáis que siempre vamos a jugar bien, pero es complicado”
La selección salvó en Kaiserslautern un 0-0 para la vuelta en el Metropolitano en el peor partido desde la goleada de Japón en el Mundial 2023. Las germanas fueron mejores en todos los aspectos del juego pero se estrellaron con Cata y los palos
Alemania ya le había planteado un partido muy incómodo a España hace cuatro meses en las semifinales de la Eurocopa. La eliminatoria cayó del lado de la Roja en la prórroga después de que Cata forzara el tiempo extra con dos paradas al límite y Aitana se sacase de la chistera un gol sin ángu...
Alemania ya le había planteado un partido muy incómodo a España hace cuatro meses en las semifinales de la Eurocopa. La eliminatoria cayó del lado de la Roja en la prórroga después de que Cata forzara el tiempo extra con dos paradas al límite y Aitana se sacase de la chistera un gol sin ángulo. Sin embargo, el pasado viernes, en la ida de la final de la Nations League disputada en el vetusto Fritz Walter Stadion de Kaiserslautern, la selección dirigida por Sonia Bermúdez salió con vida para la vuelta del martes en el Metropolitano de puro milagro. Las estiradas de la guardameta, los tres palos con los que se toparon las germanas y su falta de puntería dejaron sin premio el despliegue de la Die Nationalef ante su público. El equipo de Christian Wück provocó un colapso general como hacía mucho tiempo que no se veía en el combinado español: causó daño en el ataque estático, lanzó transiciones eléctricas que deshicieron las líneas de su rival y también amenazó a balón parado.
“No hemos hecho nuestro mejor partido y hay cosas que ajustar”, admitió Bermúdez tras el choque. Sus palabras dieron la impresión de quedarse cortas ante el fútbol romo y sin soluciones que había mostrado la Roja. El partido fue el peor en la mayoría de los registros desde el 4-0 que le endosó Japón en la fase de grupos del Mundial 2023, según la empresa de estadísticas especializada Opta. España solo remató tres veces a portería —por seis del rival—, tuvo una posesión del 56% —su promedio desde la Copa del Mundo de hace dos años es del 70%— y una precisión en los pases del 81%. Fue el mismo porcentaje que consiguió Alemania, un dato impropio de la selección que más balón amasa en el planeta.
Alexia Putellas, la segunda capitana, compareció ante los medios en zona mixta y trató de rebajar la impresión que había dejado el encuentro. “Es una final y es Alemania. Nosotras sí que esperábamos que iba a ser un partido muy duro”, afirmó. La Die Nationalef, que lleva sin levantar un trofeo desde hace casi una década, fue durante mucho tiempo el ogro del fútbol europeo. España sumaba cinco derrotas y tres empates ante las germanas hasta que el pasado verano por fin derribaron el muro en las semifinales de la Euro. El triunfo contra la octocampeona continental llegó además un año después de que esta le privara de la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de París. “Os pensáis que siempre vamos a jugar bien, pero es complicado. No siempre se puede jugar al primer toque”, defendió Cata tras el 0-0.
La portera fue la única nota positiva de un equipo que el viernes se encogió ante la propuesta física y vertical de las alemanas. El conjunto dirigido por Wück, que le negó el saludo a Bermúdez tras el pitido final, mordió en cada balón dividido con una intensidad extraordinaria y empujó metro a metro a su rival hacia el área. España tan solo creó peligro en un disparo cruzado de Alexia y en un remate de Esther González al palo en los primeros diez minutos del segundo tiempo, el único tramo en el que logró frenar el fútbol de su rival.
Desde el Mundial conquistado en agosto de 2023, la selección ha perdido cinco partidos —Italia, República Checa, Brasil, Alemania e Inglaterra—, pero jamás había dejado la impresión de que el rival fuera mejor en todos los aspectos del juego. Las cinco derrotas desde el torneo terminaron con más tiros de España que de los rivales, que sobre todo aprovecharon los contraataques. La Die Nationalef, en cambio, disparó más que la Roja, que se mantuvo con vida en la eliminatoria gracias a los tres palos y a las paradas de Cata en el uno contra uno. “Ha estado magnífica. Ha demostrado que también es determinante cuando se trata de mantener la portería a cero. Ha sostenido ahí el equipo”, admitió Alexia.
La guardameta, siempre con su naturalidad a la hora de hablar de cualquier cosa, contó que ella se había divertido en medio del naufragio general del grupo: “Son partidos que me gusta jugar. El equipo ha sabido sufrir mucho. Sabíamos a lo que veníamos aquí. He disfrutado todo el partido, las paradas que he hecho son las que hago en cada entrenamiento, las que practico día a día, no destaco ninguna en concreto”. Con ella en la portería, España tratará el martes de dar un giro radical a su juego para revalidar el título de la Liga de Naciones en el Metropolitano.