El Real Madrid femenino no levanta cabeza

El equipo blanco, vapuleado 5-0 en el clásico, complica su pase a cuartos de Champions tras desplomarse en la segunda mitad ante el Häcken sueco

Zornoza, en los suelos en una acción ante Kafaji.TT NEWS AGENCY (TT News Agency via REUTERS)

El Real Madrid femenino está en crisis. El 5-0 recibido en el clásico de Montjuïc, más el correctivo en el juego de las azulgrana, abrió un boquete que, por lo visto este jueves en Champions ante el Häcken, es grande. Muy grande. Ni siquiera un gol rápido le sirvió para atrapar una victoria en Suecia que se daba por obligada en sus aspiraciones de pasar a cuartos de final. El cuadro de Alberto Toril acabó derrumbado en una segunda parte muy pobre en ataque y flácida atrás, uno de sus agujeros ne...

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El Real Madrid femenino está en crisis. El 5-0 recibido en el clásico de Montjuïc, más el correctivo en el juego de las azulgrana, abrió un boquete que, por lo visto este jueves en Champions ante el Häcken, es grande. Muy grande. Ni siquiera un gol rápido le sirvió para atrapar una victoria en Suecia que se daba por obligada en sus aspiraciones de pasar a cuartos de final. El cuadro de Alberto Toril acabó derrumbado en una segunda parte muy pobre en ataque y flácida atrás, uno de sus agujeros negros.

Sin juego y con muchas lesiones, al cuadro blanco se le han disparado las alarmas. En España, el Barcelona sigue estando a tres Lunas y en Europa se le ha complicado superar la fase de grupos. Con un punto y cuatro partidos todavía por disputarse, el cuadro merengue ha entrado en zona de urgencias en la Liga de Campeones. Hace una semana, arrancó en casa un punto ante el Chelsea gracias a la ausencia de VAR, pero esta vez no hubo indulto.

Después de la tunda de Barcelona, de la que apenas hubo explicaciones públicas salidas del vestuario, y una enfermería en crecimiento (Linda Caicedo, Sandie Toletti y Naomi Feller acabaron lesionadas), al Madrid le esperaba el frío nórdico y el césped artificial de Gotemburgo ante el subcampeón sueco, vencedor en la primera jornada ante el sorprendente París FC. Son tiempos de dudas para las blancas y Alberto Toril movió el árbol con una de sus certezas, Olga Carmona, a la que subió en el campo de lateral a extremo izquierdo como recurso ofensivo para un ataque castigado por el parte médico. El caso es que, tras tantas penurias recientes, el equipo español no necesitó masticar mucho el encuentro para verse en ventaja. A los 10 minutos, de repente la central Ivana Andrés irrumpió en la frontal, se sacó un disparo afilado que la meta Folk solo pudo desviar a la madera con una uña, y el rechace lo hizo bueno Signe Bruun. Sexto tanto del curso para la danesa, una pieza de área.

La ventaja alivió las penas del Madrid hasta el descanso, aunque su juego tampoco resultó un primor frente a un rival que apenas amenazaba. Durante un buen tramo, se impuso el ritmo plomizo y la ausencia de espacios. Las maniobras ofensivas de las merengues correspondían a Carmona y Athenea del Castillo por las bandas.

Dos destellos y fin

Hubo de esperar 40 minutos para asistir a dos fogonazos de verdad, más allá del emboque inicial. En medio del tedio, progresó Svava por la izquierda y Bruun remató el centro con un taconazo de nivel que se fue por poco. Un calambrazo que agitó la tarde gélida al norte del continente. Y, casi al instante, Carmona agarró un disparo combado desde 20 metros que lo estampó en el palo.

Dos luces que no alumbraron el camino del Madrid. Todo lo contrario. De hecho, a la vuelta del descanso, las locales se quitaron el doble forro y elevaron líneas. El ataque de las blancas seguía igual de plano, pero empezaron a sentirse amenazadas. Su defensa no se ha distinguido esta temporada por la contundencia, circunstancia que volvió a quedar clara al cuarto de hora de la reanudación. La zaga despejó flojo un centro a la olla y Kafaji, sola, golpeó a Misa para igualar la noche. Y todavía quedó más desnudo el sistema defensivo en el segundo tanto sueco, que lanzó una contra sin ninguna oposición y encontró en soledad a Kosola en la frontal, que, eso sí, la colocó por la escuadra con un disparo sutil fantástico.

En plena caída libre, Toril perdió a Bruun, con un problema en la cabeza, y tuvo que dar carrete a la canterana Marisa ante la falta de efectivos. Nada sacó del fango al Madrid, sin juego ni apenas rebeldía para evitar una derrota que abunda en las dudas.

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