Daniel Tschofenig, descalificado de los Juegos Olímpicos por llevar unas botas dos centímetros más grandes que su pie: “Fui muy estúpido”
El saltador austriaco se había proclamado campeón de la Copa del Mundo en 2025
El saltador austriaco Daniel Tschofening, de 23 años, se había clasificado con comodidad para la final del pasado sábado de trampolín largo, pero sus esperanzas de conseguir una medalla en los Juegos Olímpicos de Invierno se desvanecieron debido a un error con su equipamiento. El campeón de la Copa del Mundo de 2025 fue descubierto llevando botas que eran dos centímetros más grandes de lo permitido por el reglamento. Así lo establece el punto 3.1.1 de la normativa, que obliga a los saltadores a no llevar un calzado que supere en dos centímetros el tamaño de su pie.
“Usé zapatillas nuevas en el entrenamiento que, por cierto, no me gustaban mucho, pero me las quedé”, dijo Tschofenig. “Lamentablemente, fui ingenuo y no las medí. Fue muy estúpido por mi parte; había muchísimo estrés en ese momento. Pero las reglas son las reglas”, añadió el saltador para justificar su eliminación.
Tschofenig había obtenido 137,7 puntos en la primera ronda, pero su infracción del reglamento provocó su descalificación inmediata y le dio a Eslovaquia, con Hektor Kapustik, el pase a la final. El esloveno Domen Prevc se llevó el oro, mientras que el japonés Ren Nikaido obtuvo la plata y el polaco Kacper Tomasiak consiguió el bronce.
El pasado domingo, la saltadora de esquí estadounidense Annika Belshaw, de los Estados Unidos, fue también descalificada de la prueba individual femenina de trampolín grande porque sus esquís superaban la longitud permitida por más de un centímetro. En el salto de esquí, las normas sobre el equipamiento son muy estrictas. La longitud de los esquís se calcula en función de la estatura y del índice de masa corporal (IMC) del deportista.