El Chelsea se ahoga en hormigón

Antonio Conte sale a defender en Anfield y el empate (1-1) coloca a su equipo a nueve puntos del liderato, que ocupa el Manchester City con un partido menos

Antonio Conte bebe en Anfield.CARL RECINE (Action Images via Reuters)

Antonio Conte nació para defender la posición adquirida. Es su instinto. Cuando el destino le impuso emprender otras aventuras, su reacción fue cavar, encofrar, y rellenar con hormigón los viejos cimientos. De ahí el partido ilógico de Anfield, resuelto con un empate fabricado a golpe de pala. Un 1-1 planificado y estéril que sepulta al Chelsea a ocho puntos del City dejándolo prácticamente sin opciones de ...

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Antonio Conte nació para defender la posición adquirida. Es su instinto. Cuando el destino le impuso emprender otras aventuras, su reacción fue cavar, encofrar, y rellenar con hormigón los viejos cimientos. De ahí el partido ilógico de Anfield, resuelto con un empate fabricado a golpe de pala. Un 1-1 planificado y estéril que sepulta al Chelsea a ocho puntos del City dejándolo prácticamente sin opciones de defender el título que conquistó la pasada primavera.

El hormigón del Chelsea fueron los jugadores seleccionados por su entrenador. Defensa de tres centrales con Azpilicueta, Christensen y Cahill, sin David Luiz —el que mejor inicia el juego—, castigado en el banquillo; y centro del campo de filtro, integrado por Drinkwater, Kanté y Bakayoko. Tres volantes defensivos señalados por su capacidad para correr, cubrir, enmendar, cerrar, despejar, y, si acaso, llegar a pillar un rechace. En las bandas, dos laterales, Zappacosta y Marcos Alonso, destinados a ser, por obra del modelo, los instrumentos más utilizados en las infrecuentes maniobras de ataque. Porque el ataque no fue la prioridad de Conte. El equipo nunca giró alrededor de Morata y Hazard, convertidos en extraños. Contra toda lógica. En una jornada en que sólo podía permitirse lograr tres puntos para seguir en la carrera por el título, el entrenador italiano lo organizó todo para cerrarse atrás en un intento de que no le marquen. El intento fracasó. En el minuto 65 Salah envió un tiro sutil a la red.

La Premier es un campeonato de contradicciones. Se anuncia como la Liga de la pasión, el vértigo, la emoción y lo impredecible, pero se repiten los partidos de especulación, cálculo, rutina y muchedumbres perplejas porque desde la grada guardan silencio como si empleasen más tiempo en hacerse preguntas que en animar a sus equipos. El antaño ruidoso público de Anfield se quedó sin voz con el correr de los minutos. La gente asistió ahogada a un espectáculo difícil de descifrar. Liverpool contra Chelsea, dos equipos que practican el contragolpe como si no supieran hacer otra cosa, condenándose mutuamente a atacar los espacios reducidos. Así estuvieron, sin saber qué hacer, durante más de una hora. Hasta que ocurrió algo parecido a una cadena de accidentes —el fútbol es azaroso—: Kanté llegó tarde, Azpilicueta también, Coutinho encontró a Salah, Salah encontró a Oxlade, y Oxlade le dejó el balón liberado en medio del área. Salah marcó solo ante Courtois.

Willian accidental

Desesperado como estaba ante la derrota virtual, Conte actuó contra su naturaleza. Metió a Cesc, Pedro y Willian, y quitó a Drinkwater, Bakayoko y Zappacosta, que abandonó el campo con las botas gastadas de tirar centros sin medida. Como del otro lado Klopp mandó replegar, el partido se trasladó al terreno del Liverpool. La proximidad a la portería aumenta las posibilidades de acierto por razones geométricas, y el Chelsea empató.

El 1-1 no fue el producto de una combinación, ni de una jugada, ni de nada que pueda entrenarse. Fue otro accidente en el juego del azar. Un balón que le llegó a Willian fuera del área, escorado a la derecha, y que envió a la escuadra en un intento de centrar al segundo palo.

Conte y Klopp se dieron un enérgico abrazo antes de irse a cenar. Perdida la Liga, les quedará el recuerdo de su afectuosa relación.

El Manchester City, líder de la Premier con 34 puntos, vista hoy al Huddersfield Town, en donde podría ampliar su ventaja respecto al Chelsea a 11 puntos. El United se impuso (1-0) al Brighton y se afirmó en el segundo puesto de la tabla con 29 puntos.

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