El Zalgiris castiga la modorra del Barça

El equipo lituano, con Kalnietis, Jankunas y Hanlan al frente, se impone en el Palau (88-92)

Pocius, frenado por Vezenkov.Quique García (EFE)

El Zalgiris Kaunas dio un golpe de efecto en el Palau Blaugrana. Con un juego preciosista, solidario, muy bien encuadrado para resaltar el talento de sus jugadores exteriores, castigó la modorra de un Barça al que le faltó tanta intensidad como finura.

Kalnietis sacudió las riendas y marcó el compás con el que iba a disputarse el duelo. A su rebufo fueron hurgando en la defensa del Barcelona el exjugador del Real Madrid, Pocius, y el canadiense formado en el Boston College, Martin Hanlan. El Zalgiris adquirió pronto una apreciable ventaja (26-39). Los errores del Barcelona se acumulaban...

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El Zalgiris Kaunas dio un golpe de efecto en el Palau Blaugrana. Con un juego preciosista, solidario, muy bien encuadrado para resaltar el talento de sus jugadores exteriores, castigó la modorra de un Barça al que le faltó tanta intensidad como finura.

BARCELONA, 88; ZALGIRIS, 92

Barcelona Lassa: Satoransky (8), Pau Ribas (9), Perperoglou (10), Samuels (0), Tomic (28) –equipo inicial-; Doellman (4), Lawal (5), Abrines (6), Navarro (0), Vezenkov (3), Oleson (0) y Arroyo (15).

Zalgiris Kaunas: Kalnietis (16), Pocius (12), Ulanovas (7), Jankunas (17), Vougioukas (4) –equipo inicial-; Vene (0), Lekavicius (3), Motum (9), Javtokas (10) y Hanlan (14).

Parciales: 16-27, 22-18, 25-25 y 25-22.

Árbitros: Gkontas (Grecia), Kowalski (Polonia) y Halliko (Estonia). Señalaron una falta técnica al entrenador del Zalgiris, Giantaras Kaprikas.

Palau Blaugrana. 4.236 espectadores. Novena jornada de la Euroliga.

Kalnietis sacudió las riendas y marcó el compás con el que iba a disputarse el duelo. A su rebufo fueron hurgando en la defensa del Barcelona el exjugador del Real Madrid, Pocius, y el canadiense formado en el Boston College, Martin Hanlan. El Zalgiris adquirió pronto una apreciable ventaja (26-39). Los errores del Barcelona se acumulaban: pérdidas, ayudas defensivas tardías, mala elección en los tiros. Los lituanos jugaban con ritmo, los blaugrana no acababan de encontrarse a gusto.

La irrupción de Carlos Arroyo marcó un punto de inflexión. Se encontró cómodo asumiendo la responsabilidad en la dirección y en el tiro. Anotó 15 puntos sin fallo cuando no había acumulado 12 minutos en la cancha. Redujo la desventaja el Barcelona (35-42) y cargó con unas ráfagas de Perperoglou en el tercer acto. Se puso a solo un punto 61-62. Pero a partir de ahí, los lituanos recuperaron su buena inercia de juego. El Barcelona, en cambio, acumuló un exceso de hombres incapaces de aumentar revoluciones: Navarro, Oleson y Samuels estaban a cero, Doellman solo anotó cuatro puntos desde la línea de tiros libres, Vezenkok, tres puntos y, para colmo de males, Arroyo se quedó varado en los 15 puntos.

El Zalgiris abrió brecha de nuevo (64-74). Tomic volvió a ser, como casi siempre esta temporada, la pieza más fiable y efectiva del Barcelona. Su actuación fue portentosa: 28 puntos y 5 rebotes. Pero se quedó demasiado solo ante el desafío. Y sus compañeros llegaron demasiado tarde al último esfuerzo por remontar. Tomic se asfixiaba de tanto como hizo en el último tiempo muerto, cuando el Barcelona ya actuaba a la desesperada.

El Barcelona sabe que, para alcanzar el primer puesto de su grupo, tendrá que vencer la próxima semana en la cancha del Lokomotiv Kuban ruso.

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