Un exagente de la dictadura de Pinochet, entre los 42 chilenos detenidos por el ICE
Armando Fernández Larios fue apresado en Florida, Estados Unidos, donde se prepara su expulsión. En Chile es requerido por los tribunales por crímenes de lesa humanidad
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) ha detenido a 42 chilenos que serán expulsados y cuyos nombres, prontuario y fotografías, han sido difundidos este martes por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos. Entre ellos hay involucrados en delitos de fraude, robo, explotación sexual de menores y posesión de armas y drogas. Pero también figura Armando Fernández Larios, de 76 años, un icónico exagente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), la policía secreta de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), organismo responsable de cientos de homicidios, desapariciones y torturas de partidarios del Gobierno del presidente socialista Salvador Allende (1970-1973).
Fernández Larios fue capturado en Fort Myers, Florida. En Chile era requerido por la justicia por su participación en varios crímenes cometidos durante la dictadura. Uno de ellos ocurrió, precisamente, en Estados Unidos, el 21 de septiembre de 1976, cuando en Washington fue asesinado Orlando Letelier, quien fue canciller de Allende (1970-1973), y su asistente Ronnie Moffitt, luego que agentes de la DINA hicieron estallar una bomba en el automóvil en que viajaban. El excapitán de Ejército se entregó en 1987 a las autoridades de Estados Unidos, cuando negoció en secreto su viaje para declarar en la indagatoria por el doble homicidio y reconoció que participó.
Si bien por el asesinato de Letelier se condenó en Chile en 1995 a los dos altos jefes de la DINA, Manuel Contreras, alias El Mamo, y Pedro Espinoza, la investigación por el homicidio de Moffit, por la que es requerido Fernández Larios, sigue abierta. En agosto de 2025, otro exagente chileno, José Zara, fue detenido apenas un día después de abandonar la cárcel de Punta Peuco, ubicada en la zona norte de Santiago, tras cumplir su sentencia de 15 años por los asesinatos, en Argentina, el 30 de septiembre de 1974, del excomandante en jefe del Ejército, Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert: murieron luego que detonara una bomba en su automóvil en Buenos Aires.
Fernández Larios, además, fue procesado en 2015 por el asesinato en Santiago, en julio de 1976, de Carmelo Soria, ciudadano español y chileno, militante del Partido Comunista y que trabajaba en la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Y también es buscado por los crímenes de la Caravana de la Muerte, una comitiva militar de la dictadura que cometió homicidios en el norte y sur de Chile apenas ocurrió el golpe de Estado de 1973, y por el crimen de Manuel Sanhueza Mellado, ocurrido en Pisagua, en el norte, donde los agentes de Pinochet ejecutaron e inhumaron ilegalmente a opositores al régimen.