Estados Unidos busca supervivientes tras un ataque contra tres presuntas narcolanchas
Los tripulantes de la primera embarcación murieron, pero la Guardia Costera busca a ocho personas que saltaron por la borda de otras dos embarcaciones
Estados Unidos no cesa en su presión al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. El ejército de los Estados Unidos ha anunciado a través de la red social X que ha atacado y bombardeado a tres supuestas narcolanchas que surcaban aguas del océano Pacífico portando grandes cantidades de droga. El ataque se ha producido sin orden judicial y sin autorización del Congreso de los Estados Unidos. Tres personas, que viajaban en una de las lanchas, han sido asesinadas con los bombardeos y ocho tripulantes de las otras dos embarcaciones se lanzaron al agua en busca de la salvación.
La Guardia Costera de Estados Unidos está buscando a los ocho supervivientes que saltaron por la borda de dos lanchas tras el ataque militar contra la flotilla de supuestas embarcaciones dedicadas al narcotráfico.
Se trata del trigesimoprimer ataque ordenado por La Casa Blanca contra supuestas narcolanchas en aguas del Mar Caribe y el Oceáno Pacífico. El ejército ha bombardeado a más de 33 botes en ataques en los que han sido asesinadas un total de 110 personas. Los ataques forman parte de la operación Lanza del Sur contra el narcotráfico, que en realidad también persigue deponer al presidente venezolano, Nicolás Maduro.
El Comando del Sur del Ejército estadounidense aseguró a través de X (la antigua Twitter) que los militares habían llevado a cabo un ataque contra tres embarcaciones. “Tres narcoterroristas a bordo de la primera embarcación murieron en el primer enfrentamiento. Los narcoterroristas restantes abandonaron las otras dos embarcaciones, saltando por la borda y alejándose antes de que enfrentamientos posteriores hundieran sus respectivas embarcaciones”.
El ataque contra las embarcaciones en el Caribe y en el Pacífico se producen en plena polémica tras conocerse hace unas semanas que en uno de los primeros bombardeos contra supuestas narcolanchas en los que hubo supervivientes responsables del ejército dieron la orden de volver a atacar para eliminar a todos las personas que viajaban en el bote. La decisión, de confirmarse, podría considerarse como un crimen de guerra. Los oficiales al mando de la operación alegan que siguieron órdenes del secretario de Defensa, Pete Hegseth. El asunto está siendo investigado por sendas comisiones bipartidistas en las dos cámaras del Congreso de los Estados Unidos.
En esta ocasión, el ejército ha remarcado en su comunicado que ha habido supervivientes tras el ataque. “Tras los enfrentamientos, el Comando Sur de los Estados Unidos notificó inmediatamente a la Guardia Costera para que activara el sistema de búsqueda y rescate”, escribió el comando sur del ejército estadounidense en X.
Un funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, dijo que ocho personas habían abandonado sus embarcaciones y estaban siendo buscadas, según Reuters. La Guardia Costera aseguró que había desplegado un avión C-130 para buscar sobrevivientes y que estaba trabajando con embarcaciones en la zona.
No es la primera vez que hay sobrevivientes de un ataque estadounidense bajo la administración Trump. En octubre, dos sobrevivientes fueron repatriados a sus países de origen tras sobrevivir a un ataque militar estadounidense. Más tarde ese mismo mes, las autoridades mexicanas lanzaron un operativo de búsqueda y rescate después de que otro ataque estadounidense dejara a un sobreviviente. Esa persona no fue encontrada.
Los ataques se producen en medio de la escalada de la Administración Trump contra el régimen de Nicolas Maduro. La Casa Blanca ha elevado las hostilidades al tercer nivel. Empezó con los ataques a narcolanchas, siguió con la intercepción e incautación de la carga de dos petroleros que surcaban aguas de Venezuela y esta semana se ha conocido un ataque con drones organizado por la CIA contra un muelle en el que supuestamente se almacenaban y transportaba droga, en lo que es considerado como la primera operación encubierta a un objetivo terrestre en el país caribeño.
En paralelo, Donald Trump ha ordenado el mayor despliegue militar en la zona en décadas con más de 14.000 soldados y una flota de guerra encabezada por el mayor y más avanzado portaviones de la marina, el USS Gerald Ford.