José Medina Mora: “El Gobierno se ha dado cuenta de que requiere del sector empresarial”
El próximo presidente del Consejo Coordinador Empresarial celebra la apertura de la Administración de Sheinbaum a los proyectos mixtos, pero advierte de que las empresas requieren certezas
En 2007, el empresario José Medina Mora Icaza (Ciudad de México, 70 años) recorrió junto a su esposa el Camino de Santiago, la ruta peregrina española de 800 kilómetros. La inédita travesía le permitió al hombre de negocios hacer un corte...
En 2007, el empresario José Medina Mora Icaza (Ciudad de México, 70 años) recorrió junto a su esposa el Camino de Santiago, la ruta peregrina española de 800 kilómetros. La inédita travesía le permitió al hombre de negocios hacer un corte de caja sobre su vida, su empresa CompuSoluciones y el futuro que quería a partir de ese momento. Fue en ese punto de inflexión que decidió participar de forma más activa en la política empresarial a través de los consejos de empresas, universidades y la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex). Esa senda, iniciada hace 18 años, lo llevará a ocupar la presidencia del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) durante los próximos tres años de una de las patronales más importantes del país.
El fundador de CompuSoluciones y candidato único en la contienda por la titularidad de la patronal mexicana es un rostro conocido en los pasillos empresariales. De 2021 a 2024 fue presidente de la Coparmex, una gestión que corrió en paralelo al sexenio de Andrés Manuel López Obrador. Ahora, desde el asiento del CCE, será uno de los principales interlocutores entre la iniciativa privada y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. El reto no es menor. Medina Mora asumirá la encomienda con numerosos frentes abiertos: como su predecesor, Francisco Cervantes, encarará los embates arancelarios del presidente de EE UU, Donald Trump y la próxima renegociación del TMEC. Puertas adentro, deberá lidiar con una economía en franca desaceleración, con el consumo e inversión a la baja. Pese a estos desafíos, el ingeniero civil de profesión se muestra optimista sobre los puentes que pueden tenderse entre Sheinbaum y el empresariado para reflotar a la segunda economía más importante de América Latina.
Pregunta. ¿Por qué en este proceso el CCE se decantó por una candidatura única? ¿Cuál es el mensaje que quieren transmitir?
Respuesta. Eso me fortalece al entrar a la presidencia del CCE y es un mensaje muy claro de todo el sector de que estamos unidos. Sabemos que el gobierno tiene que hacer ciertas actividades, los empresarios tenemos que hacer otras actividades, pero a través del diálogo y la colaboración es como podemos sacar a México adelante.
P. En este momento, ¿cómo está el diálogo entre los empresarios y la presidenta Sheinbaum?
R. Es un diálogo muy frecuente, de mucho respeto, tanto con la presidenta como con los distintos secretarios de Estado. Hay apertura, hay escucha. Obviamente, pensamos diferente, pero es positivo porque es la manera de que se puedan enriquecer las propuestas.
P. ¿Cuáles son las prioridades que echará a andar una vez que asuma la presidencia del CCE a mediados de diciembre?
R. La primera tiene que ver con reactivar la inversión. Sabemos que para que haya inversión se requiere certeza jurídica, seguridad y energía disponible. En eso vamos a trabajar, en disminuir esas trabas para que la inversión se dé y entonces se pueda reactivar la economía. Estaremos trabajando en detectar diez proyectos clave, convencidos de que a la hora de darse esos proyectos de inversión traerán otros proyectos más, que desencadenarán un círculo virtuoso.
P. ¿Qué ha fallado con los planes anteriores, por ejemplo, con el Plan México?
R. El principal elemento que ahorita detiene las inversiones es la incertidumbre que genera la revisión del TMEC por los aranceles. Tenemos dos objetivos que compartimos con el gobierno: el primero es mantener el TMEC y el segundo tiene que ver con lograr mejores condiciones que las que tienen otros países con los que competimos en materia de comercio exterior. Sabemos que los aranceles llegaron para quedarse y tenemos que negociar para que sean los menos posibles.
P. En el ámbito interno, ¿qué es lo que está deteniendo el desembolso de los privados?
R. Se requiere que haya certidumbre jurídica, seguridad y energía disponible. El Poder Judicial no era perfecto, sin embargo, algo que funcionaba bien era la carrera de meritocracia. Ahora tenemos jueces y magistrados electos y como ciudadanos, como sector empresarial, lo que tenemos que observar es que esos jueces y magistrados tomen sus sentencias conforme a la ley. En la medida que ocurra esto, se va a generar confianza y eso generará inversión. Las empresas de otros países que vienen a invertir a México nos dicen que México es la mejor opción para invertir en América Latina porque aquí hay talento, comunicaciones, infraestructura, cultura empresarial y estamos cerca del mercado más grande del mundo. Entonces, ¿qué tenemos que hacer? Facilitar para que estas empresas traigan su inversión. Parte de lo que necesitamos es que haya energía suficiente. Además, el gobierno ya anunció el esquema de inversión mixta. Están por salir en las próximas dos semanas las reglas para poder hacer este tipo de inversión en infraestructura. Esta es una buena noticia, porque el gobierno está de acuerdo en que se requiere reactivar la inversión, el gobierno se da cuenta de que no tiene suficiente dinero para hacer la inversión y que requiere al sector empresarial.
P. ¿Cuáles son sus principales preocupaciones en el tema de inseguridad?
R. Lo que vemos es que ha habido un avance importante, se han incautado de más armas y de droga y se han detenido más personas que en años anteriores. Sin embargo, eventos como el asesinato del alcalde de Uruapan (Michoacán), Carlos Manzo, nos hacen ver que nos hace falta mucho para recuperar ese México con seguridad, justicia y paz que todos queremos.
P. ¿Qué opina sobre la estrategia de una mayor fiscalización a grandes contribuyentes de este gobierno?
R. Todas las empresas, todas las personas tenemos que pagar lo que corresponde de impuestos, claro, que esto debe de ser respetando la ley, que no se caiga en abusos ni de un lado ni del otro.
P. Desde el sector empresarial, ¿ven espacio para que se concrete la reducción de la jornada laboral a 40 horas en 2026?
R. Hay que recordar que en el sector empresarial propusimos subir el salario mínimo de manera gradual, el aumento de vacaciones, propusimos el aumento del fondo de pensiones a los trabajadores, y lo que decimos es: acabamos de implementar esos cambios antes de meter otro costo, porque necesitamos mantener esa productividad para ser competitivos. Lo que buscamos es que la reducción de la jornada laboral sea gradual, que se vaya bajando una hora por año, eso nos da la oportunidad de recuperar la productividad.
P. ¿Qué tan perjudicial resultaría pasar en un solo paso de 48 horas a 40 horas?
R. Nos afectaría en el aumento de costos y eso tenemos que cuidarlo; hay que considerar que estamos compitiendo a nivel mundial y más cuando estamos entrando en la revisión del TMEC. Desde luego, estamos convencidos de que hay que hacerlo, pero para todo hay un momento.
P. ¿Cuál será la estrategia del CCE para ayudar a esta misión de ‘salvar’ al TMEC más allá del 2026?
R. Estamos trabajando con la Secretaría de Economía para tener diálogo y colaboración. Hay temas que le tocan al gobierno con el gobierno de Estados Unidos y temas que nos toca negociar con nuestra contraparte en Estados Unidos. Creemos que la negociación que ha llevado el equipo de la Secretaría de Economía es la correcta y sobre todo la actuación de la presidenta Sheinbaum serena y prudente ha permitido que México tenga un trato mejor que otros países.
P. ¿Respalda la propuesta del Ejecutivo de elevar los aranceles de las importaciones provenientes de Asia, en específico de China?
R. Es algo que se tiene que hacer con mucho cuidado, por lo que significa el aumento de costos. Se tiene que hacer de una manera integral, como una operación quirúrgica, hay que estudiar el detalle de qué monto, en qué producto, en qué tiempo, para que se logre el efecto que necesitamos como país y no un aumento generalizado, esto no sería lo adecuado.