Las autoridades rescatan a ocho mujeres víctimas de trata en Cancún
La Fiscalía de Quintana Roo informa de que las afectadas –siete mexicanas y una estadounidense– eran obligadas a realizar servicios sexuales para saldar “deudas impagables”
La Fiscalía de Quintana Roo ha informado este viernes del rescate de ocho mujeres víctimas de trata de personas en dos casas del centro de la turística ciudad de Cancún, al sureste del país. Las afectadas, siete mexicanas y una estadounidense, eran en su mayoría madres “en situación de vulnerabilidad” y eran obligadas a realizar servicios sexuales para saldar “deudas impagables”. El Ministerio Público no ha informado por el momento de detenciones relacionadas con el caso.
Las siete mexicanas rescatadas llegaron de los Estados de Colima y Jalisco, mientras que la estadounidense procedía de Chicago. Los agentes de la Fiscalía estatal localizaron la primera de las casas en un lugar céntrico de la ciudad, un espacio algo alejado de la turística zona hotelera. En ese primer inmueble fue donde, junto a agentes de la Guardia Nacional, rescataron a cuatro de las mujeres, entre las que se encontraba la estadounidense. En el cateo de la segunda casa, a poco más de un kilómetro de distancia, rescataron al resto de afectadas.
El Ministerio Público apunta que el grupo criminal captaba a las víctimas a través de personas cercanas que les prometían altos ingresos como acompañantes (“escorts”, matiza la dependencia). Los tratantes aprovechaban la precariedad económica de las víctimas para ofrecerles el pago del transporte y el hospedaje en Cancún. Al llegar a la ciudad, les advertían de una serie de deudas que rondaban entre los 6.000 y los 10.000 pesos.
Una vez en las casas, las mujeres eran obligadas a realizar hasta cinco servicios sexuales al día, jornadas de 12 horas en las que llegaban a cobrar alrededor de 2.500 pesos por cliente. Los tratantes se quedaban con la mitad de cada servicio. “Las indagatorias señalan que las víctimas eran forzadas a trabajar incluso durante su período menstrual, bajo amenazas de muerte contra ellas y sus familiares”, señala la Fiscalía, que recoge que las víctimas sufrían maltratos y sanciones económicas, que convertían las ya de por sí cuantiosas sumas en “deudas impagables”.
La dependencia encontró en el interior de las casas cámaras de vigilancia, celulares, varias tarjetas SIM, dosis de marihuana, preservativos y libretas con anotaciones de los servicios realizados por las víctimas. Las mujeres ya han sido canalizadas a las diferentes autoridades correspondientes para garantizar su protección, y los inmuebles ya han sido asegurados por el Ministerio Público estatal.
Esta forma de captación ha tenido más ejemplos en el pasado. Apenas dos años atrás, en enero de 2024, las autoridades de Tabasco localizaron a ocho jóvenes colombianas desaparecidas tras una fiesta en la capital tabasqueña. Las informaciones recogidas por los medios en aquel momento vinculaban el caso a una red de trata de mujeres introducida en el país por el Cartel Jalisco Nueva Generación. Otro ejemplo ha sido el caso que ha envuelto a Kristina Vladímirovna, de 17 años, la menor reclamada a México por parte de Rusia. Fuentes del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de Estado de México informaron a este diario que la menor está bajo custodia de la Fiscalía mexiquense como posible víctima en una investigación por trata de personas.