Reportaje:

La fiesta nupcial

Borja y Blanca repiten la boda en Segovia

Borja Thyssen y Blanca Cuesta hicieron un paripé de ceremonia religiosa de casamiento, ayer, sábado, porque la boda válida canónicamente tuvo lugar en Tarrasa, el pasado martes, para participar luego en un banquete nupcial con amigos y familiares, principalmente de la novia -la baronesa Tita no acudió-, en un antiguo esquileo del siglo XVIII, en Cabanillas del Monte (Segovia). El obispo segoviano Luis Gutiérrez, había recordado que no se conceden permisos para celebrar matrimonios en capillas privadas. El diseñador Luis Galliusi se esmeró en decorar a base de flores naturales las dependencias ...

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Borja Thyssen y Blanca Cuesta hicieron un paripé de ceremonia religiosa de casamiento, ayer, sábado, porque la boda válida canónicamente tuvo lugar en Tarrasa, el pasado martes, para participar luego en un banquete nupcial con amigos y familiares, principalmente de la novia -la baronesa Tita no acudió-, en un antiguo esquileo del siglo XVIII, en Cabanillas del Monte (Segovia). El obispo segoviano Luis Gutiérrez, había recordado que no se conceden permisos para celebrar matrimonios en capillas privadas. El diseñador Luis Galliusi se esmeró en decorar a base de flores naturales las dependencias del edificio histórico. El que fue antiguo comedor de pastores y esquiladores se convirtió en la capilla donde se recreó el enlace religioso, con la novia vestida de blanco, por supuesto, después de una sesión fotográfica.

Los novios llegaron sobre las cinco de la tarde a bordo de un Hummer negro con cristales tintados y entraron por una de las puertas de servicio del inmueble, custodiado férreamente por agentes de seguridad privada que tuvieron un incidente con un empleado del recinto, búlgaro, que estaba realizando fotografías de la decoración, mientras que otra persona de servicio descubrió a un miembro de la empresa responsable de la custodia fotografiando el traje de la desposada. Entre los 130 invitados, se pudo ver entrar a los padres de la novia, Heidi Unkhoff y Miguel Cuesta. También se encontraba la periodista Chelo García Cortés, que ejerció de madrina, junto a Marta Roca. La fiesta contó hasta con fuegos artificiales.

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