Pesadilla rosa

El asunto rosa se está poniendo más cutre de lo normal. Sobre todo por algunos ¿periodistas? de la tele que no tienen otra cosa que hacer, parece, que decir tonterías. Deben aburrirse un montón. En fin, que esta temporada le ha tocado a Carmen Sevilla y han soltado no sé qué bobadas que no importan a nadie. ¿Y las revistas? excepto ¡Hola!, que ni menciona el asunto, las otras hablan con Carmen y le preguntan su opinión. No se puede creer lo que la está pasando y es todo como una pesadilla. Y es que las cosas están llegando a un punto que hasta los que cometen infide...

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El asunto rosa se está poniendo más cutre de lo normal. Sobre todo por algunos ¿periodistas? de la tele que no tienen otra cosa que hacer, parece, que decir tonterías. Deben aburrirse un montón. En fin, que esta temporada le ha tocado a Carmen Sevilla y han soltado no sé qué bobadas que no importan a nadie. ¿Y las revistas? excepto ¡Hola!, que ni menciona el asunto, las otras hablan con Carmen y le preguntan su opinión. No se puede creer lo que la está pasando y es todo como una pesadilla. Y es que las cosas están llegando a un punto que hasta los que cometen infidelidades piden perdón por la tele. Así lo hizo Álvaro Escassi, el jinete, que sale, o salía, con Larita Dibildos. Resulta que tuvo un desliz una noche y, ni corto ni perezoso, llama a un programa de estos que se ocupan de esas cosas tan importantes que acontecen en el mundo y pide perdón a su novia en directo. Debe ser lo que se lleva, porque una mujer normal le mata en esos mismos instantes por idiota. Estaba claro que la noticia de la semana iba a ser Alberto de Mónaco y la ceremonia religiosa con la que se ha convertido en Alberto II. Por cierto, el ya soberano ha admitido que quizá puedan aparecer otras mujeres que aseguren que sus hijos son suyos. Nos espera una temporada divertida repleta de pruebas de paternidad.

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