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Piastri resurge en el momento de su compañero Norris

El australiano logra la pole y supera al colega de McLaren, que tiene el título a tiro

Lando Norris es de esos deportistas de primer nivel que uno no sabe si disfruta más que sufre, o le ocurre a la inversa. El chico lleva años cargando la etiqueta de debilucho que se le ha colgado a raíz de algunos domingos en los que corrió algo atenazado, una reacción normal si tenemos en cuenta a quien se ha enfrentado la mayor parte de las veces. Max Verstappen es uno de esos genios que, con el paso de los años, ha ido ganando seguidores dentro de un ‘paddock’ que ha terminado completamente entregado a su magia. Por si enfrentarse a una bestia competitiva como ‘Mad Max’ no fuera suficiente desafío, a Norris le ha crecido un tercer problema, que nació en Melbourne hace 24 años y que compite enfundado en el mono de McLaren, como él, para hacerlo todo un poco más difícil de gestionar. Oscar Piastri se llevó la última prueba al sprint del curso este sábado, en Qatar, donde su vecino de taller intentará este domingo (17:00 horas, Dazn) coronarse campeón del mundo por primera vez, y permitir que su escudería lo celebre 17 años después de la última vez, en 2008 y con un chaval llamado Lewis Hamilton como protagonista.

El panorama es totalmente favorable para Norris, el único de los tres candidatos que dispone de opciones matemáticas para salir a hombros del circuito de Losail. El colchón de puntos que ha generado a su favor le coloca en una coyuntura privilegiada, que le permite depender de sí mismo. Saldrá a la carrera con 22 puntos de ventaja sobre Piastri, y 25 puntos sobre Verstappen. Un esquema que hace que la lectura bien sencilla: Norris cantará el alirón si gana la carrera, o siempre que sume tres puntos más que el australiano y uno más que el buque insignia de Red Bull. Si nada de eso sucede, la batalla se trasladará a Abu Dabi, donde la semana que viene se cierra el calendario.

Un último golpe de riñón le dio al muchacho de Victoria su primera ‘pole position’ desde agosto (Holanda), ocho grandes premios atrás; la sexta de este 2025 y la que llega en el momento más indicado. Norris arrancará el segundo, desde el lado sucio de la pista, mientras que la estrella de la compañía energética lo hará el tercero, con la vista puesta en la primera frenada, probablemente una de las únicas oportunidades que tendrá para ganar posiciones, en un trazado que no lo pone nada fácil. En definitiva, el escenario más sugerente posible para cualquier aficionado.

El nivel de hostilidad ha ido en aumento a lo largo de los últimos días, sobre todo después de que las opciones de Verstappen se multiplicaran exponencialmente a raíz de la doble descalificación de los dos McLaren en Las Vegas, el domingo pasado. Esta misma semana, el tetracampeón del mundo concedió una entrevista al canal oficial del certamen en la que, voluntariamente o no, le cruzó la cara al equipo de Woking (Gran Bretaña) con una respuesta muy hiriente hacia sus pilotos. “Estamos en la pelea por los fallos de otros; no por lo que hicimos nosotros […]. Pero si yo hubiera estado en una situación tan dominante como les colocó su coche, el campeonato se habría acabado hace ya bastante tiempo”, soltó el holandés, hasta la fecha un buen camarada de Norris, a la espera de ver cómo evoluciona su relación una vez se resuelva el Mundial.

Si el actual campeón se encuentra como en casa en Red Bull es porque su estilo agresivo encaja perfectamente con la estrategia que adopta de la tropa energética ante cualquier reto. Ambos van al ataque y no hacen prisioneros. En el polo opuesto viven Norris y McLaren, mucho más sutiles, elegantes si se quiere. Al británico se le preguntó por esas recientes declaraciones de Verstappen, y se limitó a desmarcarse de la naturaleza de sus oponentes. “Max ha ganado cuatro títulos; le tengo mucho respeto y creo que eso que ha conseguido le da mucho crédito a cualquiera. Suele estar al tanto de muchas cosas, pero también hay muchas cosas que desconoce”, respondió el líder de la tabla de puntos este sábado, justo después de finalizar la prueba al sprint. “Esta es la forma de actuar de Red Bull, que se pasa todo el tiempo diciendo tonterías. Depende de si quieres prestarles atención y hablar de ello, o si haces lo que hacemos nosotros, que es mantener la cabeza abajo y estar concentrados. Puede que sí, que hubiera sido campeón hace tiempo, pero lo cierto es que no lo es, y que sigue intentándolo”, se plantó el corredor de Somerset.

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