La Real se interpone en el camino del PSG de Luis Enrique

“¿Por qué no podemos dar la sorpresa?”, se pregunta Alguacil, el técnico vasco, ante un duelo que descubre al equipo francés en plena evolución

Kylian Mbappé durante el entrenamiento con el PSG, este martes en París.GONZALO FUENTES (REUTERS)

Kylian Mbappé se puso el gorro de polartec y salió sonriente al campo de la ciudad deportiva de Poissy a preparar el primer partido de la eliminatoria de octavos de final de Champions que enfrentará al PSG con la Real Sociedad, este miércoles en el Parque de los Príncipes (21:00 horas, Movistar). El sol se asomó entre las nubes de París y Luis Enrique observó la práctica con el gesto satisfecho. No solo su futbolista más resolutivo se ha recuperado de sus dolencias físicas. “Estamos en el momento ideal”,...

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Kylian Mbappé se puso el gorro de polartec y salió sonriente al campo de la ciudad deportiva de Poissy a preparar el primer partido de la eliminatoria de octavos de final de Champions que enfrentará al PSG con la Real Sociedad, este miércoles en el Parque de los Príncipes (21:00 horas, Movistar). El sol se asomó entre las nubes de París y Luis Enrique observó la práctica con el gesto satisfecho. No solo su futbolista más resolutivo se ha recuperado de sus dolencias físicas. “Estamos en el momento ideal”, dijo el entrenador español. Al cabo de siete meses, su obra al frente del equipo más poderoso de Francia comienza a tomar forma. Las piezas encajan. Justo a tiempo para dar un golpe y avanzar a cuartos, o para recibirlo y abrir una brecha en el proyecto naciente.

“Hay muy pocos jugadores que piensen que no van a jugar contra la Real y la mayoría piensan que pueden jugar de titulares”, observó el técnico. “Ese es mi objetivo: que todos se sientan importantes y estén preparados para salir incluso desde el banquillo. Me gusta esa sensación. Creo que es positiva. Ahora el favoritismo se demuestra en el campo”.

El PSG reemprende la carrera por ganar una Champions que se le escabulle. Lo hace renovado en profundidad. Sin Neymar, emigrado al fútbol saudí el verano pasado, el vestuario ha redescubierto el clima de trabajo imprescindible en la máxima competición. Sin Messi, se han rebajado los decibelios alrededor del equipo. Sin Verratti, el mediocampo ha precisado de una regeneración. Luis Enrique lo ha reconstruido cimentando una defensa formidable bajo la dirección de Lucas y Marquinhos; ha descubierto en Vitinha a un digno aspirante a suceder a Verratti; y a la sombra de un Mbappé más activo que nunca en el desmarque se han acondicionado funciones para Dembélé, Fabián, Asensio, Soler, Ramos y Ugarte, todos conscientes de su rol de titulares intermitentes. El modelo, un 4-4-3 de libro, les sienta bien porque alientan un espíritu perfecto para practicar el fútbol asociativo y dinámico que persigue el entrenador asturiano.

“A esta Real hay que quitarle el balón lo antes posible”, dijo, “y luego hay que intentar perder el balón lo menos posible. Es muy difícil conseguirlo. Es un rival que no regala el balón y cuando presiona lo hace de manera muy agresiva. Se clasificó primero en un grupo donde estaba el finalista de Champions [el Inter]. Eso lo dice todo”.

La Real Sociedad se ha labrado un prestigio de pujanza y trabajo bien hecho que trasciende el campo de juego. Imanol Alguacil, el fundador de esta saga, no ocultó su orgullo en la conferencia que ofreció en París este martes. “Se pueden imaginar lo que supone este partido para mí”, dijo el técnico, “que soy un entrenador de la casa, que he sido jugador de la casa, y que llevo entrenando a algunos de estos jugadores hasta nueve años, como a Robin [Le Normand]. Si mañana tenemos un gran día, ¿por qué no podemos dar la sorpresa?”.

“Ojito”

La Real llegó a París con la incógnita de Mikel Oyarzabal, que acompañó al equipo con problemas físicos no del todo determinados. “Si él da el ok estará en el verde”, dijo Alguacil. “Veremos cómo evoluciona”. El entrenador es famoso en Donosti por la usura conque publica información relativa a altas y bajas.

“El PSG es un serio aspirante a llegar a la final y para nosotros este partido es un reto enorme”, concluyó el preparador. “Nosotros en Liga no estamos en nuestro mejor momento pero ojito, que si la Real Sociedad compite como en la fase de grupos puede dar la sorpresa. Esto es completamente diferente a la Liga, esto es una eliminatoria de Champions”.

El rival está avisado. El PSG más español de siempre comienza a engranar. Solo tiene un problema: el sorteo le ha puesto por delante a la Real Sociedad, una plantilla menos rica pero mejor adiestrada. Verdadera piedra en el camino del proyecto renaciente de los pertinaces príncipes de Qatar.

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