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Ucrania UCR
66
España ESP
86
1234T
UCR 21 12 14 19 66
ESP 17 15 33 21 86
FINALIZADO

España se arremanga y se libera contra Ucrania

La selección de Chus Mateo vence en Riga por 66-86 y suma su tercera victoria seguida en la clasificación para el Mundial de 2027

Ferran Bassas entra a canasta ante Ucrania, en una imagen de la FEB.

Ya se adivinan los trazos de Chus Mateo en la nueva selección española de baloncesto. Se trata de un equipo esforzado que reparte el protagonismo con el balón y se une como una familia cuando hay que defender cada ataque del rival. Gente con hambre, unos con el deseo juvenil de escribir su nombre y otros con la ilusión del reconocimiento en la madurez de sus carreras. La mezcla la completa el técnico con una pasión contagiosa y su riqueza táctica para atar tres victorias seguidas en la clasificación para el Mundial de 2027, al última este viernes contra Ucrania en el exilio de Riga por 66-86. Álvaro Cárdenas y Ferran Bassas, dos generaciones unidas, acapararon los focos con 16 puntos y cuatro triples sin fallo cada uno.

Jaime Fernández ejerció de capitán para tomar el volante en los primeros minutos y encender el motor de la selección a golpe de penetraciones. Se asoció Cárdenas para disimular un inicio muy trabado, lastrada la selección por su falta de acierto exterior y por demasiadas pérdidas. Sin la alegría de las citas de noviembre, el conjunto de Chus Mateo se quedó seco en ataque: cuatro puntos en casi cinco minutos. El técnico encendió el ventilador de los cambios y al menos Isaac Nogués aportó mandíbula fuerte en defensa, convertido en un jugador de balonmano que salía y entraba a la pista con el cambio de posesión. Ucrania no le daba muchas vueltas y miraba rápido al aro para apuntarse el primer asalto (21-17).

Era una España remolona a la que le costaba darle velocidad al balón y dinamismo a su ataque para fabricarse una buena posición de tiro. De nuevo con la muñeca dormida (tres puntos en cuatro minutos y medio tras la pausa), fue Ferran Bassas quien acudió al rescate para compensar por fuera el escaso alimento del juego interior. El base del Manresa picó desde el perímetro y a media distancia frente una defensa ucrania muy cerrada y que permitía esas licencias lejanas. A cambio sufría España para morder en el ataque estático y no siempre encontraba una rendija con rapidez (33-32).

Cárdenas y Oriola masticaron a distancia lo que a España le costaba ganarse cerca del tablero. El joven que se abre paso y el veterano que ha regresado inyectaron esa adrenalina indispensable para competir en Riga. Pero la fórmula cojeaba sin echar el cerrojo atrás y el prometedor Kovliar andaba con la mirilla ajustada. Jaime Fernández presentó otra vez galones y la selección cogió por primera vez el mando del partido a partir de su mejora sin el balón. El crecimiento atrás de la selección marcaba las diferencias y liberaba a las piezas en ataque. España se había arremangado para imponer el peso de su juego colectivo, todos a una para recuperar cada balón y compartirlo con un nivel de acierto demoledor. La selección ató un parcial de 1-21 en la segunda parte del tercer cuarto para dar un bocado definitivo: 47-65.

Ucrania buscó la reacción con balones a sus torres, única solución frente a una España más solidaria que recuperó ese altruismo para mantener la puerta de su canasta cerrada y rematar el encuentro. Sin jugadores que compiten en Estados Unidos ni en equipos de la Euroliga, Chus Mateo va cosiendo un grupo muy solidario que marcha firme en la clasificación para el Mundial. Tres de tres, líder de grupo y el lunes en Oviedo de nuevo contra Ucrania.

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