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Procuraduría vs. Presidencia

Desde 1970 no había un procurador que se atreviera a amonestar al jefe del Estado, hasta que Gregorio Eljach le plantó cara a Petro por cuestionar la legitimidad del proceso electoral

Gregorio Eljach en el Festival de las Ideas, en Villa de Leyva, en Colombia, el 19 de septiembre de 2025.CHELO CAMACHO

“Por presidente que sea, tiene que respetar las competencias del Ministerio Público y no permitirá que se juegue con la honra de las instituciones”. Así se refirió el procurador general de la Nación, ...

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“Por presidente que sea, tiene que respetar las competencias del Ministerio Público y no permitirá que se juegue con la honra de las instituciones”. Así se refirió el procurador general de la Nación, Gregorio Eljach, a la conducta del presidente de la República en relación con la legitimidad del proceso electoral en manos de la Registraduría Nacional del Estado Civil, dirigido por un respetable funcionario de la más alta categoría que goza del respaldo ciudadano, escogido por los presidentes de la Corte Constitucional, la Corte Suprema de Justicia y del Consejo de Estado por un periodo de cuatro años y con las mismas calidades que exige la Constitución Política para ser magistrado de la Corte Suprema de Justicia, es decir, las más altas calidades para un funcionario que tiene como función principal la “bobadita” de la dirección y organización de las elecciones.

Desde 1970 no había un procurador que se atreviera a amonestar al jefe del Estado, como en efecto lo hizo el doctor y profesor Mario Aramburu al presidente Carlos Lleras por haber intervenido en política. Para no molestarlo más allá de la llamada de la amonestación constitucional, presentó renuncia al cargo, renuncia que el presidente Lleras no aceptó y en cambio reconoció como válida la amonestación de Aramburu, quien pasó a la historia como el modelo de funcionario. El maestro Héctor Osuna pidió un monumento en su honor.

Lo propio podemos decir del procurador Eljach, quien ahora se ha apropiado de la defensa de las instituciones con el amarillo de la Selección Colombia para la paz electoral: garantizar transparencia. “Proteger las elecciones equivale a defender la legitimidad de nuestra democracia”, le dijo al periódico El Espectador, y ha convocado para este jueves a que la gente se vista de amarillo con el propósito de unirla en torno a la democracia a través del compromiso colectivo con la paz electoral. “Buscamos que se respeten los resultados en condiciones libres, transparentes, seguras y conscientes”, concluyó Eljach.

Tiene mucha tela que cortar en materia de indebida participación de funcionarios públicos en política que pueden llegar hasta la destitución.

Eljach es un fusagasugueño que se comporta como funcionario de tierra caliente, cercano a la gente. Le luce más la guayabera que la corbata. Se sabe todos los vallenatos y no lo hace mal cantando. Estuvo más de diez años en la secretaría del Congreso y es un experto en legislación, ducho en la política y después de este “aramburazo” tiene mucho futuro.

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El discurso de la Unión del presidente Trump en el Congreso de los Estados Unidos no mereció ninguna referencia a Colombia y a su nuevo mejor amigo Gustavo Petro; en cambio, Venezuela se llevó los aplausos con Delcy Eloína Rodríguez. El equipo de hockey sobre hielo se llevó el mismo tratamiento que los héroes de la intervención en Caracas para extraer al dictador Maduro. “Los negros no somos monos”, decía una pancarta en referencia al video manipulado por inteligencia artificial, publicado por Trump, en el que Barack y Michelle Obama aparecían como unos monos. Dos horas duró la intervención en la que varios congresistas se echaron su motoso.

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