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Alineación planetaria: cómo y cuándo ver el desfile de astros que despide febrero

Cuatro de los cinco mundos visibles a ojo desnudo desde la Tierra desfilarán este fin de semana en el cielo nocturno, acompañados de la Luna en cuarto creciente

Noche de estrellas y observacion planetaria en Puebla, México, en una imagen de archivo.Hilda Ríos

La última noche de febrero trae consigo un momento inmejorable para levantar la vista al cielo nocturno. Al caer el Sol, seis de los siete planetas que comparten vecindario cósmico con la Tierra desfilarán por la bóveda celeste, seguidos de la Luna a unos días de alcanzar su fase llena. El primer planeta en aparecer será Mercurio, seguido muy de cerca por Venus y Saturno, visibles durante poco menos de una hora después del ocaso. Una vez ocultos, Júpiter seguirá el mismo camino escoltado por la Luna. El escenario lo completan Urano y Neptuno, los dos gigantes helados más lejanos del Sol, invisibles para el ojo humano pero observables con binoculares astronómicos o telescopios.

Una alineación planetaria es un efecto visual que ocurre cuando otros mundos del Sistema Solar parecen marchar en el mismo plano por el cielo nocturno, siempre desde la perspectiva del observador terrestre. A pesar de que no se trata de un concepto científico, pues la posición real de los planetas se mantiene delineada su órbita, separados entre sí por decenas de millones de kilómetros, el término ha ganado popularidad para describir una noche con la mayoría de los planetas visibles. Esta vez, el gran ausente de los cinco mundos observables a simple vista y conocidos desde la Antigüedad (Mercurio, Venus, Júpiter y Saturno) será Marte.

El desfile planetario, paso a paso

Este fin de semana se podrá ver el desfile planetario. El primer planeta en aparecer tras la puesta de Sol será Mercurio, seguido muy de cerca por Venus, el más cercano a la Tierra y el objeto más brillante en el cielo después de la Luna. La ventana para observar este dúo de mundos interiores y rocosos será reducida, con apenas unos minutos desde el ocaso hasta poco después de las 19.30 horas (tiempo del centro de México) antes de que desaparezcan por el horizonte. Para encontrarlos basta con mirar hacia el oeste, en la misma dirección en la que se ocultó el Sol minutos antes. El resplandor de Venus marchará acompañado del brillo débil y pálido de Mercurio. Les seguirá Saturno, la joya del Sistema Solar, visible hasta las 20.00 horas como una estrella tenue que, a diferencia del resto, no titila.

En el segundo acto, Júpiter recorrerá la mayor parte de la bóveda celeste desde el atardecer hasta después de las tres de la mañana, cuando se oculte por el horizonte. El planeta más grande del Sistema Solar, el segundo más brillante después de Venus, alcanzará su punto más alto en el cielo nocturno minutos antes de las 22.00 horas, para comenzar a sobre el oeste. A Júpiter le seguirá la Luna iluminada en un 90% a tres días de alcanzar el tercer plenilunio del año, que coincidirá con el único eclipse lunar del 2026 visible en el continente americano.

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