El enigma de la detención de Alex Saab, el testaferro de Nicolás Maduro
Un día después de conocerse la noticia de su arresto no hay confirmación oficial ni certeza de dónde está. El abogado del empresario asegura que está en libertad
Desde que este miércoles algunos medios colombianos afirmasen que el empresario colombiano Alex Saab había sido detenido, el episodio solo se ha cubierto de más sombras. Caracol Radio citó fuentes de inteligencia de Estados Unidos para asegurar que el supuesto testaferro de Nicolás Maduro había sido apresado en Caracas la noche del martes. Se habló también de una operación conjunta entre el Servicio Bolivariano de Inteligencia y el FBI. Y de una segunda detención, la del empresario venezolano Raúl Gorrín, también sancionado e investigado por Estados Unidos por lavado de dinero y con fuertes vínculos con el chavismo. El abogado de Saab llegó a asegurar que su cliente estaba en su casa de Caracas. Y el de Gorrín que el miércoles por la noche estaba en libertad. Más de 24 horas después de que se publicasen las primeras informaciones, los dos destacados empresarios siguen sin aparecer.
El New York Times ha asegurado este viernes que ambos fueron interrogados por agentes de seguridad durante la noche del martes y el miércoles. El interrogatorio, asegura el Times, “marcó una profundización de la cooperación” entre Caracas y Washington. El diario asegura que funcionarios de seguridad estadounidenses estaban al tanto de la detención, pero no da detalles sobre si habrían sido liberados. “Se desconoce el estado actual de los dos hombres”, se lee.
Los dos empresarios son los primeros aliados destacados del gobierno de Maduro que entran en la mira legal del gobierno interino de Delcy Rodríguez, según destaca The New York Times. Unas detenciones que alimentan las sospechas en el círculo de poder venezolano.
Saab fue ministro de Industrias y Producción Nacional, pero fue destituido hace un par de semanas por la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Conocido por ser el testaferro de Nicolás Maduro y otros altos cargos del chavismo, como asegura el Departamento del Tesoro y la corte del Distrito Sur de Florida, ya estuvo preso durante más de dos años en Miami por esta causa hasta que regresó a Venezuela el 20 de diciembre de 2023.
Tras la publicación, el abogado de Saab, Luigi Giuliano, negó su captura y aseguró que su cliente estaba “tranquilo” en Caracas y que su detención se trataba de una noticia falsa. Algunos medios vinculados a Saab publicaron un desmentido que luego borraron. Un alto cargo dentro del chavismo negó a EL PAÍS la detención. Para añadir más misterio al caso, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, evitó responder a los periodistas que le preguntaron por el caso. “Soy diputado, no forma parte del ámbito de mi atención y no tengo competencia ni información sobre eso que planteas”, dijo.
La primera captura de Saab fue en 2020 en Cabo Verde, en una escala de un viaje de negocios para el chavismo. En aquella época, Maduro todavía no lo señalaba públicamente como un colaborador cercano.
Las gestiones del Gobiernon de Maduro no pudieron evitar su extradición, pero enseguida pasó a ser parte de la negociación de los Acuerdos de Barbados, un conjunto de compromisos políticos firmados en octubre de 2023 entre el Gobierno venezolano y sectores de la oposición, con mediación internacional, para abrir una vía de salida negociada a la crisis política del país. La extradición fue pactada previamente con Estados Unidos en encuentros en Qatar, para que más tarde Jorge Rodríguez la firmase con la delegación opositora de la Plataforma Unitaria Democrática.
Saab recibió un indulto del presidente Joe Biden que establecía como condiciones que no se les regresarían los 12 millones que entregó a la DEA con la que el empresario estuvo colaborando y que no podría firmar contratos para publicar libros o hacer series documentales. También advertía de que estaba siendo personado por un solo caso, por lo que podría ser acusado por otras investigaciones abiertas.
A su causa en Estados Unidos se suma otra en Italia, junto con su esposa, Camila Fabri, por otro cargo de lavado de dinero. Según la fiscalía italiana, dirigieron y organizaron una trama para camuflar la acumulación de dinero de una red internacional de corrupción. Saab estaba acusado de robar parte de los fondos destinados a la ayuda a la población venezolana, haciéndolos pasar por Italia y luego ocultándolos en Rusia y varios paraísos fiscales. En octubre la pareja pactó una pena leve de un año y dos meses para Saab y un año y siete meses para su esposa.