Un atentado contra un grupo musical en pleno concierto agrava la crisis de violencia en Perú
El ataque contra Carlos Miguel y orquesta se suma a otros dos registrados en 2025
La cumbia romántica prolongaba la fiesta de Año Nuevo, en el primer día del 2026. Sobre una tarima, en el centro de un barrio, en el distrito de Carabayllo, al norte de Lima, Carlos Miguel y orquesta estimulaba la sed de quienes tenían muchas razones para celebrar y de quienes aguardan que la suerte les sea menos esquiva por un cambio de fecha en el calendario. Pero el júbilo se apagó de repente en el kilómetro 17 de la avenida Túpac Amaru al escucharse cuatro disparos cerca a la medianoche del jueves.
Desde una moto, un sujeto apretó el gatillo contra los músicos desde la parte trasera del escenario. Hirió en el abdomen y en el cuello al guitarrista Carlos Quispe Álvarez, de 58 años, y en el tórax a un trombonista, de nacionalidad venezolana, de 39 años, que acababa de sumarse a la agrupación. Uno de los asistentes grabó el momento en que bajan a los afectados de la tarima, inconscientes, mientras el público se dispersaba. Ambos fueron trasladados al hospital Sergio Bernales de la urbanización Collique.
Si bien los motivos de la balacera recién están en investigación, meses atrás Carlos Miguel Morales Alarcón, el líder y vocalista principal de la banda, denunció haber sido extorsionado de múltiples maneras. “Me llegan mensajes a mi celular, a mis músicos, en redes sociales. Mis community managers tratan de eliminar los mensajes. No pensábamos que esto se iba a desbordar. Estamos asustados, con mucho temor”, declaró. El artista forjó su carrera en Guinda, un referente de la música tropical peruana, pero hace unos años se lanzó en solitario.
El Ministerio de Salud ha reportado que los dos músicos baleados “se encuentran hemodinámicamente estables y con conducta quirúrgica expectante”. La orquesta se ha pronunciado en sus redes sociales, donde cuestionan la indiferencia del Ejecutivo, y exigen medidas eficaces para reducir los índices de criminalidad que mantienen en vilo al país. Aunque con cifras por actualizar, 2025 ha sido el año con más homicidios desde 2017: 2.213, según el Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef).
“Lamentablemente, orquestas como la nuestra han sido expuestas a situaciones de inseguridad durante mucho tiempo, sin que las autoridades competentes hayan encontrado una solución efectiva. No podemos seguir viviendo en un clima de inseguridad y abandono. La indiferencia de las autoridades nos hiere profundamente. Hoy, como peruanos, decimos: ¡Basta!”, dice el comunicado.
El atentado contra Carlos Miguel y orquesta no es un hecho aislad. A mediados de marzo de 2025, mientras se dirigían a una presentación en la capital, el bus de la orquesta Armonía 10 fue interceptado por unos extorsionadores. Una bala perforó la espalda de Paul Flores García, apodado el Ruso, uno de los cantantes más queridos del grupo. Murió a los 40 años, dejando a un niño en la orfandad. Se supo después que habían sido el blanco equivocado. Las mafias, en realidad, tenían en la mira a una escisión de la orquesta llamada Armonía 10 de Walther Lozada.
Aquella vez, diversas figuras de la escena musical peruana elevaron su voto de protesta y, además, marcharon para presionar al entonces gobierno de Dina Boluarte. Era la primera vez que los músicos se lanzaban a las calles después de meses de manifestaciones, donde los principales extorsionados eran los transportistas y los comerciantes. Una semana después, el Congreso censuró al primer ministro Juan José Santiváñez por su incapacidad para combatir y controlar la delincuencia.
Siete meses después, el 8 de octubre de 2025, un nuevo ataque contra una agrupación reconocida de la cumbia peruana propició la caída de Dina Boluarte. Agua Marina ofrecía un concierto en el Círculo Militar de Chorrillos, cuando una ráfaga de disparos desde la parte trasera del escenario acabó con la fiesta. Hubo seis heridos, cuatro de ellos integrantes de Agua Marina. Las repercusiones del tiroteo determinaron el fin del mandato de Boluarte. El Congreso que hasta entonces la había sostenido a pesar de su bajísima aprobación, le dio la espalda.
Su sucesor, el actual presidente José Jerí, todavía no se ha pronunciado. Si bien las encuestas lo respaldan, su gestión aún no ha dado visos de frenar la extorsión y el sicariato. En la víspera del año nuevo, tres personas fueron asesinadas en una concesión minera en Pataz, una localidad de la región La Libertad cercada por las mafias. El atentado contra Carlos Miguel y orquesta en el primer día del 2026 remarca la crisis de inseguridad en el Perú. “Yo pensaba que eran fuegos artificiales. No quiero comentar más por temor”, han sido las palabras finales de Carlos Miguel Morales Alarcón, líder de una nueva agrupación afectada por la violencia.