‘Lima de Janeiro’: los brasileños toman la capital peruana para la final de la Libertadores
Uno de los aficionados que viajó para asistir al encuentro ha muerto en un accidente a pocas horas del duelo entre Flamengo y Palmeiras
Las calles y plazas de Lima completamente abarrotadas por hinchas del Flamengo, con camisetas rojas y negras, y del Palmeiras, de color verde y blanco, son la postal de los últimos días en la capital peruana. Son parte de los más de 50.000 turistas que se espera que lleguen a Lima, según el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), para la final de la Copa Libertadores, el campeonato de clubes más importante del continente sudamericano. Los equipos brasileños disputarán la gran final este sábado, a las 16:00 (hora local), en el estadio Monumental de Ate, que espera recibir a 80.000 personas.
La cita ya cuenta con su primera nota trágica después de que un hincha brasileño muriese al golpearse la cabeza contra un puente, según El Comercio. La víctima era un urólogo de São Paulo, de 38 años. Varios testigos señalaron que el hombre iba a bordo de un Mirabus, un tipo de transporte turístico, bailando y celebrando de pie, cuando se golpeó la cabeza con la estructura de un puente.
Los hinchas han llegado al Perú por aire, tierra y mar. Algunos lo han hecho desde las ciudades de Tabatinga o Manaos en Brasil, pasando por la isla peruana Santa Rosa, en la frontera amazónica, para luego llegar en barco a la ciudad de Iquitos, y finalmente tomar un avión rumbo a Lima. Otros han llegado por las fronteras del sur del país, a través de Puno y Tacna; mientras que el camino más directo, aunque costoso, ha sido el vuelo sin conexiones al aeropuerto de Lima. Este enorme flujo de viajeros ha requerido múltiples reuniones entre la Policía, Migraciones, Conmebol y la Embajada de Brasil.
Este viernes, cientos de hinchas del Mengão, familias completas, grupos de amigos y padres con sus hijos, se reunieron en un parque de Lima para un banderazo previo a la final. El sueño de la hinchada es que el Flamengo se convierta en el primer equipo brasileño en alcanzar cuatro Libertadores; sin embargo, es el mismo objetivo que persigue el Palmeiras. En el parque María Reiche, en Miraflores, los hermanos Tamiris Larripa, de 35 años, y Américo Vasconcelos, de 15, cuentan que viajaron a Lima para cumplir el sueño del pequeño: ver campeonar al Fla, pese a que Tamiris es hincha del Corinthians. “Cuando juega Corinthians contra Flamengo no nos hablamos”, dice entre risas. Aun así, en este viaje que Tamiris le regaló a su hermano por su cumpleaños, ambos alientan por la victoria rojinegra. “El amor por el Flamengo nos llama; el equipo nos elige”, dice Américo.
Desde hace días, Lima vive la fiebre del fútbol con calles repletas de hinchas del Flamengo y Palmeiras, que, además de rivales, cuentan con algunas de las hinchadas más grandes de Brasil. La mayoría de los visitantes se ha concentrado en Miraflores, Barranco y San Isidro, donde desde la mañana hasta la madrugada recorren las calles y llenan bares y restaurantes. Por las noches, son protagonistas de cánticos y bailes. El furor ha sido tal que en redes sociales usuarios han bautizado estos días como “Lima de Janeiro”. Mincetur estima un ingreso de más de 70 millones de dólares por la final.
A las afueras del hotel Hyatt, donde se hospeda el equipo del Palmeiras, un grupo más pequeño de hinchas espera a los jugadores para tomarse fotos. Ahí se encuentra Pedro Lorenço, de 35 años, su padre Pedro, de 60, y su hija María Eduarda, de solo 10 años. Ella, hincha desde que nació del Verdão y a quien siempre va a ver al estadio. A Lima han llegado las tres generaciones: “Fue una promesa, si Palmeiras llegaba a la final, íbamos a verlo. Los tres”, cuenta el padre. “Siempre estamos juntos, en todas las celebraciones”, agrega el abuelo.
Sin embargo, los hinchas también han sido protagonistas de enfrentamientos en la vía pública, situación que ha preocupado a los vecinos, quienes denunciaron poca presencia policial. A eso se sumó el consumo de bebidas alcohólicas en la calle ―prohibido en Lima― y la basura en la vía luego de las celebraciones. Tras ello, la Policía aseguró que más de 1.600 agentes serán desplegados en la zona del estadio Monumental este sábado. Y, según informó El Comercio, las tres municipalidades distritales que acogen a más hinchas han desplegado planes de seguridad en conjunto con la Policía, el Ejército y el Serenazgo, un tipo de seguridad municipal.
No es primera vez que la final más esperada por los sudamericanos se realiza en suelo peruano. Fue en 2019 que el mismo estadio Monumental acogió esta final. De hecho, ese año fue el Flamengo quien se coronó campeón, tras ganar 2-1 a River Plate de Argentina. Este 2025, un equipo brasileño se llevará por séptima vez consecutiva la Copa Libertadores, aunque ambos llegan con el objetivo de conseguir el tetracampeonato. El último partido en el que se enfrentaron Flamengo y Palmeiras fue en octubre de este año, con triunfo del Fla como local. Sin embargo, los recuerdos de la final de la Libertadores del 2021 son diferentes: cuando el Palmeiras le ganó 2-1.
André Costa, de 51 años, ha viajado desde Río de Janeiro para ver, por segunda vez, una final del Flamengo en Lima. Esta vez ha llegado con varios amigos y sobrinos. Están emocionados por el partido y creen que este año el equipo tiene aún más posibilidades de ganar que en el 2019. Todos dan suerte a un marcador diferente, pero en todos se divisa la misma esperanza y confiesan muchos nervios.
Hay otro grupo de hinchas del Flamengo que todavía no ha llegado a Lima. Han viajado en una caravana por días y han compartido la travesía por redes sociales. Salieron de Brasil y pasaron por Bolivia para entrar al Perú por el sur. Han cruzado la cordillera de los Andes y pasado por ciudades de más de 4.000 metros sobre el nivel del mar. Ahora continúan el trayecto para llegar a la capital peruana antes del sábado a las 16:00.