Ir al contenido
suscríbete

Hallado sin vida Leandro Isidro Beltrán, el último minero atrapado en Sinaloa

El Comando Unificado de labores de búsqueda extraerá el cuerpo localizado en la mina de Santa Fe tras 33 días de tareas de rescate ininterrumpidas

Trabajos de búsqueda y rescate en la Mina Santa Fe (Sinaloa), el 6 de abril.SSPC

Tras algo más de un mes de trabajos de rescate, la Coordinación Nacional de Protección Civil ha informado de que por fin ha localizado al último minero atrapado en la mina de Santa Fe, Sinaloa, pero sin vida. El cuerpo de Leandro Isidro Beltrán, 54 años y originario de Hidalgo, era el único que faltaba por encontrar después del derrumbe del pasado 25 de marzo, en el que cuatro trabajadores quedaron atrapados en los intestinos del yacimiento de oro. Dos salieron con vida, uno fue localizado ya fallecido y Beltrán era el último que quedaba por encontrar. Las autoridades han asegurado que están esperando el proceso de extracción del cuerpo en el cierre de uno de los episodios más trágicos de la historia minera de la región.

El Comando Unificado de labores de búsqueda llevaba 33 días con el aliento contenido y trabajando a contrarreloj para hallar a Beltrán. Cuando la presa de jales encima del yacimiento colapsó y comenzó a inundar los túneles de la mina de oro operada por Industrial Minería Sinaloa de lodo, había 25 hombres trabajando dentro. Solo 21 consiguieron salir a tiempo. Beltrán quedó atrapado con sus compañeros Francisco Zapata Nájera, José Alejandro Cástulo Colín y Abraham Aguilera Aguilera. Este último, de 33 años, es la otra víctima mortal del derrumbe.

La Coordinación Nacional de Protección Civil fue informada del derrumbe por las autoridades municipales casi un día después del hundimiento. Desde entonces, desplegaron hasta 389 elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, de la Secretaría de Marina, de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el Gobierno del estado de Sinaloa. Los rescatistas trataron durante un mes de despejar los accesos a la mina y los túneles del lodo y los jales (residuos) mineros, mientras el lugar iba llenándose de agua. La CFE instaló un sistema de extracción que expulsa 34.000 litros por hora y los trabajadores reforzaron las paredes con planchas de triplay. Además, en la zona trabajaban buzos, perros de búsqueda y un equipo de sondas y cámaras para conseguir establecer la mínima visibilidad entre la mole marrón y contactar con los hombres enterrados entre el lodo.

El primero en ser localizado fue Cáustulo, de 44 años, originario de Michoacán. Había pasado casi una semana desde el derrumbe cuando el minero fue sacado de bajo tierra con vida y en buenas condiciones. “Esperemos que podamos encontrar a los otros tres mineros”, dijo entonces la presidenta. Cástulo fue hallado a 264 metros de profundidad en una mina que se sumerge hasta los 300 metros con un entramado de túneles zigzagueantes se extiende por al menos 3,2 kilómetros. Su rescate insufló esperanzas en las autoridades, que aumentaron una semana después cuando localizaron con vida al segundo minero, Francisco Zapata Nájera, de 42 años.

Zapata narró cómo el agua le llegaba hasta el cuello antes de que los militares le encontraran tras 13 días sin contacto. Fue trasladado a un hospital de Mazatlán para ser atendido, pues tenía cuadro severo de deshidratación tras casi dos semanas bajo tierra. Unas horas después, las autoridades localizaron al tercer minero, ya sin signos de vida, Abraham Aguilera Aguilera, el 8 de abril. Beltrán era el último minero que quedaba por rescatar.

La Fiscalía General de Sinaloa iniciará los protocolos de recuperación del cuerpo mientras los peritos estatales terminan los procesos técnico-jurídicos en el sitio. El Gobierno de México se ha comprometido a acompañar y apoyar a la familia de Beltrán, que estuvo acampada a las afueras de las minas esperando un milagro. La extracción de su cuerpo cierra un mes de angustia y dolor en la historia de la minería de Sinaloa.

Archivado En