“No tiene caso una reforma electoral desdibujada”: Sheinbaum enfrenta la resistencia de sus aliados
El PT y el Verde mantienen sus reparos a los cambios clave como la reducción de financiamiento o eliminación de plurinominales y tensan la negociación de la enmienda
“No tiene caso una reforma electoral desdibujada”, ha lanzado este jueves la presidenta Claudia Sheinbaum, en su conferencia matutina. Una declaración que suena a dedicatoria a los aliados de Morena, PT y PVEM, quienes mantienen resistencia al contenido de la enmienda político-electoral que ha delineado la mandataria. La propuesta ha atravesado semanas críticas, sin consensos que han estancado uno de los proyectos políticos más ambiciosos de su Administración. La mandataria ha dejado entrever que, si los cambios propuestos terminan descafeinados en la negociación con sus socios electorales, el espíritu de la reforma se perdería. El mensaje ha apuntado a los socios del partido gobernante que han rechazado los puntos centrales de la iniciativa presidencial: la reducción del financiamiento público a los partidos políticos y el cambio en la fórmula para la elección de legisladores de representación proporcional, conocidos como plurinominales. Con todo, la mandataria ha asegurado que presentará su propuesta la próxima semana con o sin consenso.
La propuesta de Sheinbaum ha tenido el rechazo del PT y del Verde desde el momento en que puso sobre la mesa los dos puntos más espinosos y que tocan sus intereses, el punto de quiebre en la coalición oficialista. El desacuerdo no es menor. Para agrupaciones políticas pequeñas como el PT y el Verde, las prerrogativas son una fuente esencial de financiamiento que garantiza su operación territorial y su supervivencia política. En el caso de los plurinominales, es la vía por la que estos partidos han asegurado históricamente representación en el Congreso incluso cuando sus resultados electorales no les alcanzan para obtener espacios de mayoría, es decir, legisladores ganados en las urnas.
La tensión ha escalado en privado durante semanas, arreciando en los últimos días, según fuentes cercanas a la mesa de trabajo instalada por la Secretaría de Gobernación de Rosa Icela Rodríguez. Las negociaciones han incluido propuestas intermedias, fórmulas graduales y escenarios de transición, pero hasta ahora no existe un acuerdo definitivo. La posibilidad de que la reforma avance suavizada se ha encontrado con la resistencia de Sheinbaum. La presidenta ha mantenido la mesura y ha evitado la confrontación directa con los aliados de Morena, la coalición que la llevó a la silla presidencial, pero este jueves ha lanzado un gesto claro de que no está dispuesta a asumir una reforma descafeinada.