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La Marina repatria a México los cuerpos de las víctimas del accidente aéreo en Texas

Un vuelo de la Armada traslada este viernes los restos de los mexicanos fallecidos en una misión de apoyo médico rumbo a Estados Unidos

Un avión de la Secretaría de Marina (Semar) ha viajado este viernes a Texas para repatriar los cuerpos de los mexicanos que fallecieron el pasado 22 de diciembre en el desplome de una aeronave de apoyo médico en Galveston, Texas. El traslado fue confirmado por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha informado de que se realizará un homenaje a los marinos que perdieron la vida en el accidente.

El avión King Air ANX-1209 cumplía una misión de apoyo médico en la que viajaban ocho personas: cuatro integrantes de la tripulación naval y cuatro civiles. Entre estos últimos se encontraba Federico, un niño con quemaduras severas que era trasladado desde Mérida a un hospital pediátrico especializado en Galveston para recibir tratamiento.

El avión había despegado del Aeropuerto Internacional de Mérida y se aproximaba al Aeropuerto Internacional Scholes, a las afueras de Galveston, cuando se perdió su rastro alrededor de las 15.00 horas. La aeronave había perdido la comunicación con la torre de control 10 minutos antes del accidente, según relató la presidenta al siguiente día. “Había llegado a Galveston el avión. Pensaron que había aterrizado y luego supieron que había habido un accidente”.

El desplome ocurrió sobre las aguas de la bahía, en medio de una espesa niebla. La Semar informó en un comunicado de que la operación se realizaba en coordinación con la Fundación Michou y Mau, una organización reconocida por su trabajo con pacientes pediátricos con quemaduras severas. Desde la fundación han señalado que el destino del vuelo era el Shriners Hospital for Children en el estado texano, un centro especializado en este tipo de atención médica.

Tras el accidente, equipos de rescate y buceadores, coordinados con la Guardia Costera de Estados Unidos, hicieron las labores de búsqueda que se extendieron durante más de un día, hasta que fueron encontrados los restos del teniente Luis Enrique Castillo Terrones, quien era la última persona que faltaba por localizar. En los videos que circularon por redes sociales se puede ver a las embarcaciones policiales entre la neblina.

El saldo fue de seis personas fallecidas y dos sobrevivientes. Entre estos últimos se encuentra Julia Cruz, madre de Federico, así como una enfermera de nombre Míriam de Jesús Rosas. Ambas continúan hospitalizados en Estados Unidos. Los restos del menor serán repatriados junto a su madre.

El Gobierno ha destacado el carácter humanitario de la misión, mientras avanzan las investigaciones de las causas del accidente, a cargo del Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, secretario de la Marina, con el apoyo de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México y equipo de Estados Unidos. “Hasta que no salga la caja negra y no se analice, no se puede saber cuál fue la causa del desplome”, ha advertido la presidenta. Mientras tanto, los familiares de los fallecidos están recibiendo atención por parte del Gobierno. La repatriación de los cuerpos permite a las familias iniciar los procesos funerarios en México, que serán acompañados de un homenaje de la Semar.

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