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El canciller español llega a México para sellar el deshielo diplomático

José Manuel Albares cierra una gira de tres días por Latinoamérica con una agenda volcada en la diplomacia cultural, la misma vía utilizada para el acercamiento con el Gobierno de Sheinbaum tras años de tensión

Juan Duarte Cuadrado y Antonio Basagoiti reciben al canciller José Manuel Albares, en la Cámara de Comercio de España en México, este martes. Nayeli Cruz

El canciller español, José Manuel Albares, llegó este martes a Ciudad de México como parte de su gira relámpago por Latinoamérica. Tras arrancar al inicio de la semana en Puerto Rico y República Dominicana, el canciller culmina su periplo en México, donde tiene una agenda volcada en la diplomacia cultural. La misma vía utilizada durante los últimos meses para tejer puentes con el Gobierno de Claudia Sheinbaum y normalizar las relaciones diplomáticas. Tras la participación de Sheinbaum en la cumbre progresista de Barcelona el pasado día 18, la visita oficial de Albares sella el deshielo tras años de tensión a vueltas con la herencia colonial.

El canciller aterrizó este martes por la tarde y la comitiva se dirigió directamente a la Cámara de Comercio de España en México, para mantener una reunión privada con empresarios, que agradecieron los gestos de acercamiento. La gira de Albares también tiene como objetivo preparar el terreno con miras a la cumbre convocada en Madrid para los días 4 y 5 de noviembre con la que España quiere reivindicar el papel de la comunidad iberoamericana en medio del turbulento escenario marcado por la agresiva política exterior de Donald Trump, que ha puesto patas arriba el orden internacional.

La presencia de la presidenta mexicana, una de las dianas habituales de las invectivas de Trump, en la reciente cumbre de Barcelona, con el presidente Pedro Sánchez como anfitrión, fue también un mensaje de firmeza dirigido al norte de la frontera. Fue además el primer viaje de un presidente mexicano a España desde 2018 y, aun más, el primer viaje de un presidente de Morena a Europa, con el simbolismo añadido de que sea a España. Un mes antes, la mandataria había reconocido “los gestos de acercamiento” tanto del canciller Albares como del Rey Felipe VI.

Las relaciones diplomáticas llevaban prácticamente rotas desde 2019, a raíz de la polémica carta del expresidente Andrés Manuel López Obrador pidiendo un gesto de perdón al rey por la Conquista y el rechazo de la carta por parte del Gobierno español. Albares ya visitó México en marzo 2022 con el objetivo de desbloquear la situación, pero entonces López Obrador insistió en “pausar” la relación con España en vez de acelerarla, como pidió el ministro.

Cuando ganó Claudia Sheinbaum hace dos años, no invitó al rey a su investidura, a la que tampoco acudió ninguna comitiva del Ejecutivo español. Pero algo cambió con la nueva presidenta. En una entrevista reciente con este diario, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel, aseguró que desde el primer día empezaron los contactos con su homólogo español para sondear una posible exposición potente sobre arte indígena en España. Así nació La mitad del mundo. La mujer en el México indígena, organizada a medias por una comisión binacional en tres sedes de museos madrileños.

La exposición fue el escenario del primer paso de acercamiento, cuando el ministro de exteriores español habló el año pasado de “injusticia y dolor” durante la colonización. Pero apenas una semana antes, la secretaria Curiel ya había enviado un mensaje premonitorio en un evento de la UNESCO en Barcelona que fue abonando el terreno. Antes habían llegado también los premios Princesa de Asturias para México, la Feria del Libro de Guadalajara (FIL) invitando a Madrid y Barcelona, o México brillando en la feria del turismo de Madrid. Todo eso hasta que el mes pasado el rey reconoció los “abusos” de la conquista delante de las pequeñas terracotas olmecas que representan a las ancianas de la Costa del Golfo, de la sacerdotisa de Palenque, o la poderosa gobernante huasteca de Amajac representada en una roca caliza de más de dos metros de altura.

Las mismas joyas prehispánicas que visitará este miércoles el ministro Albares desplegadas en las Rejas de Chapultepec, un espacio expositivo al aire libre en la entrada del bosque del mismo nombre, el inmenso corazón verde de la Ciudad de México que también funciona como el centro neurálgico de la extensa escena museística de la capital. De hecho, la agenda del canciller español incluye una visita al Museo Nacional de Antropología, parte del conjunto cultural de Chapultepec. Antes visitará el centro histórico, la catedral y el Templo Mayor, el espacio religioso y ritual de la civilización mexica.

El recorrido incluye una parada en el Palacio de Bellas Artes, el contenedor de la alta cultura mexicana, un imponente edificio art decó plagado de murales de Diego Rivera y José Clemente Orozco en sus paredes. Después, realizará una ofrenda floral a la tumba de Lázaro Cárdenas, el simbólico presidente, referente de los gobiernos de Morena, que abrió la puerta a los exiliados republicanos que huían de la guerra y la dictadura del general Francisco Franco. En el plano estrictamente institucional, Albares se reunirá en la sede de la Secretaría de Relaciones Exteriores con su homólogo mexicano, Roberto Velasco. Y cerrará la visita en la residencia del embajador.

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