Sheinbaum pausa por tercera vez su iniciativa de reforma electoral
La presidenta ha frenado el envío de su propuesta al Congreso ante los desacuerdos en los partidos que componen el bloque del oficialismo
La presidenta Claudia Sheinbaum ha vuelto a poner en pausa su iniciativa de reforma electoral, en medio de los desacuerdos entre Morena y sus partidos aliados, PVEM y PT, que en las últimas horas han elevado el tono de sus críticas a los cambios propuestos. La presidenta había asegurado por la mañana que mandaría su iniciativa en la tarde-noche a la Cámara de Diputados, pero tras reunirse en Palacio Nacional con los coordinadores parlamentarios de Morena, ha vuelto a frenar el envío.
Ricardo Monreal, coordinador de los diputados morenistas, ha confirmado la decisión al finalizar una reunión en la que participaron la presidenta, los funcionarios que integran la comisión de reforma electoral y los líderes parlamentarios. “No se va a mandar esta noche, porque se siguen revisando algunos aspectos de la iniciativa; la presidenta es muy cuidadosa y quiere revisarla personalmente, sigue revisando la redacción concreta de los artículos constitucionales”, ha dicho Monreal.
La principal causa del retraso es, en efecto, la última revisión que solicitó la presidenta a las más de 20 enmiendas que se pretende hacer a la Constitución para poner en blanco y negro los objetivos medulares de su reforma: reducir en un 25% el costo del sistema electoral, modificar la forma en la que se eligen a los 200 diputados plurinominales, la eliminación de 32 senadores de representación proporcional y la ampliación de los mecanismos de democracia participativa. Además, Sheinbaum ha pedido a la comisión redactora que le presente también la propuesta de modificaciones a las leyes secundarias, necesarias para poder implementar la reforma en 2027. Pero en la reunión también se habló del complejo escenario que enfrentará la iniciativa, ante el rechazo de los partidos aliados.
En las horas previas al envío de la iniciativa, el PT ha endurecido el tono, al asegurar que no permitirán el regreso a la época del “viejo partido de Estado”, en clara referencia a la época en la que el PRI era el partido hegemónico en México. Mientras que en el PVEM se multiplican voces como la del coordinador nacional electoral, Arturo Escobar, quien ha advertido que votarán en contra de una reforma que solo pretende favorecer a Morena y debilitar a los partidos minoritarios. Posturas a las que la presidenta respondió en su conferencia matutina del lunes, afirmando que su propuesta busca recuperar la esencia de la democracia y se apega a lo que quiere el pueblo y a lo que ella misma prometió desde su toma de posesión. “Ya no voy a debatir con ellos”, ha dicho en referencia al rechazo de sus aliados.
Horas después, en la encerrona en Palacio Nacional, Sheinbaum ha revisado los escenarios de negociación con los coordinadores parlamentarios de Morena, Ricardo Monreal y el senador Ignacio Mier, quienes deberán conseguir, en las próximas semanas, 81 votos en la Cámara de Diputados y 19 en el Senado para hacer prosperar el proyecto. Esto, bajo un escenario adverso y a contra reloj, pues el periodo ordinario en el Congreso concluye el 30 de abril y el límite legal para aprobar cambios a la legislación electoral aplicables en 2027 vence el 31 de mayo.
Monreal ha advertido en la reunión en Palacio Nacional sobre la necesidad de tratar a los aliados de Morena con respeto y dándoles argumentos para tratar de convencerlos, en lugar de presionarlos. Una postura que contrasta con la de la presidenta y la dirigencia nacional de Morena, que han comenzado a advertir sobre un castigo popular a quienes voten en contra. “Yo cumplo con la gente, y ya la gente sabrá quién votó a favor y quién en contra de lo que ha estado pidiendo”, dijo Sheinbaum por la mañana.
En su plan original, Sheinbaum había anunciado que su iniciativa sería terminada en enero para enviarla en febrero al Congreso, al inicio del periodo ordinario de sesiones. Esto fue imposible por el rechazo del Verde y el PT. Después dijo que la enviaría en la segunda semana de febrero y, la semana pasada, luego de hacer una presentación de la reforma en la mañanera, dijo que la enviaría al Congreso este lunes. El nuevo retraso en la presentación también ha dejado esperando a la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, la panista Kenia López, quien subió una foto a sus redes sociales al filo de las 8 de la noche, en su oficina y lista para comenzar el trámite legislativo.