La reducción del entrenamiento de los agentes del ICE pone en entredicho su capacidad para detener migrantes
Un exinstructor de la agencia migratoria y varios análisis recientes desvelan las deficiencias en la instrucción de los nuevos oficiales y alertan del riesgo de que causen más muertes y detenciones ilegales
La preparación de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por las siglas en inglés) se ha puesto en entredicho en los últimos meses. El excesivo uso de fuerza de los agentes migratorios en las detenciones, la violación de los derechos de los ciudadanos, el allanamiento de espacios privados y el tratamiento inhumano a los arrestados han sido críticas comunes a su modo de operar. La indignación popular llegó a su punto álgido con el asesinato de los ciudadanos Renee Good y Alex Pretti en Minneapolis en enero a manos de los funcionarios federales.
Varios estudios recientes, la comparecencia en el Congreso de un exempleado del ICE y un informe del Senado muestran que el tiempo de instrucción de los agentes se ha reducido entre un 40% y un 50%, aunque el Departamento de Seguridad Nacional, encargado de la policía migratoria, lo niega.
El exinstructor del ICE y abogado, Ryan Schwank, que dimitió de su puesto en febrero, dijo la semana pasada ante el Congreso que el entrenamiento que se da a los nuevos agentes es insuficiente y va a tener consecuencias graves, incluida la muerte de personas. “Tengo el deber de informarles que el Programa Básico de Capacitación para el Control de Inmigración del ICE es ahora deficiente, defectuoso y está roto”, dijo en su testimonio. “Un entrenamiento deficiente puede causar, y de hecho causará, muertes. Puede causar, y de hecho causará, arrestos ilegales, violaciones de derechos constitucionales y una pérdida fundamental de la confianza pública en las fuerzas del orden. El ICE miente al Congreso y al pueblo estadounidense sobre las medidas que está tomando para garantizar que sus 10.000 nuevos agentes respeten fielmente la Constitución y puedan desempeñar su trabajo”, declaró.
La cruzada contra la inmigración que inició el presidente Donald Trump en su segundo mandato no se podía llevar a la práctica con los agentes en funciones, por lo que se propuso más que duplicar su número para llegar a los 20.000. La forma de conseguirlo ha sido reclutar más agentes y acelerar su inicio en la labor de detener a migrantes en las calles del país. Una investigación realizada por The Washington Post ha revelado que el programa de capacitación de 100 días se redujo inicialmente a 47 días en agosto y a 42 días en septiembre. En total, se habrían eliminado 240 horas del programa básico.
Los recortes iniciales eliminaron más de 100 horas dedicadas a instrucción práctica, incluyendo la mitad de las 56 horas que antes se dedicaban al entrenamiento con armas de fuego, según los registros obtenidos por The Post. El tiempo de entrenamiento físico se redujo casi por completo y también se eliminaron docenas de horas de aprendizaje en el aula sobre temas como el procesamiento de casos y la autoridad legal de los agentes de deportación. Según la investigación, los nuevos recortes aplicados en otoño eliminaron tres cuartas partes de las horas dedicadas a las habilidades prácticas, entre ellas el manejo de armas. También se eliminó la enseñanza del idioma español y el examen que comprobaba su conocimiento.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha negado que se hayan producido los recortes. “Nos hemos asegurado de que nuestros agentes del orden reciban la mejor capacitación para arrestar y expulsar de nuestras comunidades a asesinos, violadores, pedófilos, terroristas y pandilleros”, declaró la subsecretaria adjunta Lauren Bis el mes pasado. “A pesar de las falsas afirmaciones de los medios de comunicación y los políticos santuario, no se han recortado las horas de capacitación. Nuestros agentes reciben un amplio entrenamiento con armas de fuego, se les enseñan tácticas de desescalada y reciben instrucción integral sobre la Cuarta y la Quinta Enmienda. La capacitación no termina después de graduarse de la academia: los reclutas participan en un riguroso programa de capacitación práctica que se monitorea y supervisa”, agregó.
En su cuenta de X, el DHS publicó esta semana que “los nuevos reclutas del ICE reciben 56 días de capacitación y un promedio de 28 días de capacitación práctica. La capacitación aumentó de cinco días a la semana, ocho horas al día, a seis días a la semana, doce horas al día, incluyendo capacitación independiente personalizada. Son las mismas horas de capacitación que los oficiales SIEMPRE han recibido”. Sin embargo, los registros obtenidos por The Washington Post y el testimonio de Schwank lo contradicen.
Una investigación de la cadena CNN mostró que los agentes del ICE son los que menos capacitación reciben de las 20 mayores agencias federales, con la excepción de los oficiales de libertad condicional y los guardias de prisiones federales.
Con el objetivo de lograr la mayor deportación de la historia, la Administración Trump ha ejercido una enorme presión sobre los agentes del ICE para que intensifiquen las detenciones de migrantes indocumentados. Así, ha invertido millones de dólares en nuevas armas y municiones, lanzado operativos policiales por todo el país y dado un mayor margen de maniobra para que realicen los arrestos, como eliminar la necesidad de una orden judicial para entrar en una residencia y detener a las personas que se encuentren dentro, entre otras medidas. Para financiar el impulso a la agenda migratoria, el Congreso aprobó en verano una partida para el ICE de 76.500 millones de dólares en su ley presupuestaria “Grande y Bonita”, como la bautizó Trump, para los próximos cuatro años. Del total, 30.000 millones están destinados a la contratación de nuevos agentes.
Ya en julio el DHS lanzó una campaña de reclutamiento para aumentar la plantilla de ERO, la parte del ICE que se encarga de las detenciones y deportaciones. La prisa por atraer personal propició que se rebajara de 21 a 18 años la edad de contratación y que se ofrecieran bonificaciones de 50.000 dólares, una cifra nada desdeñable para los jóvenes.
Según el informe del Senado publicado el 23 de febrero, hasta el 29 de enero el ICE había inscrito a 803 nuevos agentes para graduarse en 2026 y proyectaba 3.204 graduados más para el final del año fiscal 2026, que termina en septiembre. “Si tomamos a un joven de 18 años con 47 días de entrenamiento, lo ponemos en una situación en la que también se le quitan las cinco semanas de capacitación en español, esto podría generar una barrera lingüística al interactuar con la gente. Y lo que es más importante, esta reducción de los estándares de entrenamiento no solo pone en peligro al público, sino también a los agentes, al ponerlos en situaciones en las que no están completamente capacitados para realizar las tareas que deben realizar”, señaló Rashawn Ray, analista de Estudios de Gobernanza, Iniciativa de Raza, Prosperidad e Inclusión de Brookings.
De acuerdo con el documento del Senado, mientras que en julio de 2021 un cadete de ICE ERO necesitaba completar 25 exámenes de ejercicios prácticos para graduarse, ese mismo cadete ahora necesita completar solo nueve. “Sin una reforma, el ICE graduará a miles de nuevos oficiales que desconocen su deber constitucional, desconocen los límites de su autoridad y carecen de la capacitación necesaria para reconocer una orden ilegal. Esto debería alarmar a todos”, advirtió Schwank en el Capitolio.