SIN CABLES SE VIVE MEJOR

El dicho “echar un cable” va perdiendo sentido. Los cables ya no significan ayuda. En la era wifi, los dispositivos inalámbricos representan la tecnología más fácil y libre cuanto más móvil.

Hasta la revolución digital, enchufar algo a la red era un símbolo de bienestar. Pero claro, en un casa normal había una tele, un teléfono fijo, ningún ordenador y algún que otro chisme. Ahora cualquier familia usa decenas entre móviles, tablets, cascos, consolas y electrodomésticos de la era robótica.

Electrónica de consumo envolvente, porque amenazaba con enredarnos en una maraña de cables, cargadores y multienchufes. La evolución inalámbrica era obligada y combina varias tecnologías para condenar al banquillo a buena parte de los cableados (¿quién no tiene en casa un cajón lleno?): baterías superdotadas, la inducción que envía la energía “por el aire”, wifis, internet de las cosas, pronto la 5G... ¿No sería más correcto decir “quitar un cable”?

TECNO(LÓGICO): SIN ATADURAS

“Como ingenieros, tenemos que ver más allá de la tecnología actual y preguntarnos si hay alguna forma de mejorarla”. James Dyson