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5G, una red más potente para soportar un futuro más móvil

Su uso depende de la subasta de nuevos espectros, infraestructuras y terminales compatibles

Pese a las pruebas en marcha, 2020 es el límite de implantación fijado

MWC 2018

Comienza la carrera por el 5G, a juzgar por los ensayos iniciales que han puesto en marcha tanto fabricantes como operadores. Esta misma semana, el martes, Vodafone aprovechó una cita con los medios para hacer la primera llamada desde Castelldefels a Madrid con los estándares de la quinta generación de telefonía móvil, de la mano de la multinacional china Huawei. Y en enero, Telefónica anunciaba que Segovia y Talavera de la Reina se convertirán en laboratorio de pruebas de esta nueva tecnología, con el apoyo de Ericsson y Nokia.

Ambas son demostraciones incipientes, pero suponen a la vez una gran señal de la apuesta futura. Su expansión en España se hará de forma progresiva, porque depende de factores tecnológicos, regulatorios, económicos y comerciales, advierte David Olivan, vicepresidente y responsable de TMT de la consultora Capgemini, aunque con el horizonte puesto en 2020.

La quinta generación de telefonía móvil aumenta la velocidad de descarga y reduce el tiempo de respuesta

"Primero, requiere de la disponibilidad de las diferentes bandas de frecuencias, nuevas antenas e infraestructuras. Segundo, de los estándares y la capacidad de los operadores y fabricantes de equipos y servicios para trabajar de manera conjunta. Y tercero, de que los reguladores permitan a los operadores rentabilizar las inversiones que conlleva", explica Olivan, tras apuntar que la inversión necesaria en Europa es de alrededor de 200.000 millones.

Para la primera mitad de este año se espera que el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital subaste las primeras bandas liberadas (2.600, 3.600 y 1.500 MHz), mientras que la de 700 MHz, utilizada hoy para la difusión de la TDT, aún sin liberar, se prevé para 2019-2020.

"La velocidad de expansión dependerá fundamentalmente de la dinámica competitiva de los tres grandes operadores, que intentarán alcanzar superioridad o, al menos, paridad de red, aprovechando selectivamente la nueva tecnología. Pero, por otro lado, dosificarán con cuidado sus inversiones y las limitarán adonde vean un retorno incremental", señala Rafael Asensio, socio de telecomunicaciones y tecnología de la consultora Oliver Wyman. Tras la llegada de terminales compatibles, prevista para 2019, desplegarán esta tecnología, en principio, en lugares con muy alto tráfico, pronostica.

Por qué es necesaria

Los consultados coinciden: aumenta la velocidad de descarga (hasta 1-10 gigabit por segundo), reduce la latencia (tiempo de respuesta) y soporta un mayor número de conexiones simultáneas. Por ejemplo, es vital para la gestión de aplicaciones en tiempo real (realidad virtual o aumentada) o para las transmisiones en directo (conciertos).

Datos relevantes

Inversión. Los operadores destinan la mayor parte de los recursos a la transformación de las infraestructuras y a la adquisición de licencias de frecuencias, precisan desde la consultora Capgemini. "Por ejemplo, las frecuencias 4G requirieron una inversión total de 1.647 millones de euros en 2011, y solo Orange anunció una inversión de 1.500 millones hasta 2017 para el desarrollo de esta tecnología".

Ensayos piloto. Todas las telecos es­tán volcadas en el 5G. Telefónica ha dicho que hará pruebas en turismo o en la circulación de coches; la japonesa DTT Docomo está considerando transmitir en directo las Olimpiadas de Tokio 2020, con experiencia de realidad virtual, al igual que las estadounidenses AT&T y Verizon.

Impacto. Se calcula que en 2035 el 5G generará un volumen global de 3.500 billones de dólares y creará más de 22 millones de empleos, según Capgemini.

Ventajas. Esta tecnología beneficia a varios sectores: salud (tratamiento preventivo, datos del paciente en tiempo real o cirugías a distancia); movilidad (conducción autónoma, optimización del transporte de mercancías y pasajeros); ocio (emisión de eventos en directo y en 360 grados); turismo (información al instante, interpretación multilingüe), e industria (gestión remota de actividades de riesgo o situaciones críticas).

"El crecimiento de datos sigue siendo frenético y las redes necesitan cada vez más capacidad; 5G es más eficiente que el actual", comentan en Vodafone, que ya ha adelantado algunas tecnologías 5G a su red 4G: "Como en la instalación de Massive Mimo en la semana del Orgullo Gay en verano".

Se calcula que en 2020 estarán conectados 50.000 millones de dispositivos, ilustra MásMóvil, y que la aplicación del internet de las cosas afectará desde al aparcamiento urbano, la recogida de basura, la agricultura, ganadería o al desarrollo de smart cities.

"En 2020 tendremos 3,5 veces más tráfico de datos móviles que en 2017, solo con el cambio natural de la banda ancha móvil en particulares y empresas. Aunque la evolución de las redes 4G será, de momento, suficiente para atender esta demanda", anota Asensio.

El 5G, dice, será clave a largo plazo para el avance del coche autónomo, el control de drones, los juegos electrónicos o las aplicaciones de viajes y ocio. "Por eso, su adopción, en línea con otros mercados europeos, será importante para no dejar a España rezagada en estos campos y para atender una demanda de datos móviles que no para de crecer", sostiene.

Pero esta evolución supone retos para las telecos: operativos, regulatorios, legales, administrativos y, sobre todo, económicos, según Oliver Wyman. "Los grandes operadores integrados con mucha capilaridad de fibra partirán con ventaja y marcarán el ritmo del despliegue, concluyen.