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Vivaldi, el nuevo navegador personalizable que quiere plantar cara a Chrome

Este software permite elegir de forma individual prácticamente todas las funciones

Un pantallazo del nuevo Vivaldi.
Un pantallazo del nuevo Vivaldi.

Chrome, Internet Explorer, Safari… El grueso de los navegadores avanza hacia un diseño minimalista que ofrece interfaces completamente limpias para los usuarios, pero que por contra, comprometen las posibilidades de uso en los usuarios más avanzados. Es decir, diseños cada vez simples pero con escasas opciones de personalización. En el mercado de los navegadores, Chrome lidera la tabla con un dominio apabullante, seguido a bastante distancia del resto de sus rivales, y todos ellos con esta misma estrategia de simplificación. Pero un grupo de emprendedores europeos se ha salido por la tangente proponiendo un navegador que va justo en la dirección opuesta: permite una máxima personalización y escucha activamente las demandas de sus usuarios.

Se llama Vivaldi, un proyecto que nace en Noruega pero que cuenta con un equipo de trabajo proveniente además de Islandia y Estados Unidos ¿Qué es exactamente Vivaldi? Se trata de un navegador completo, semejante a Chrome o Internet Explorer, de uso cotidiano para cualquier tipo de usuario. Sin embargo, este recién llegado se dirige con especial ahínco a un nicho específico de usuarios, o como explica Jon von Tetzchner, su CEO, “cualquier usuario es bienvenido, pero nos dirigimos claramente al que quiere hacer más con su navegador”. Sí, Vivaldi, pese a contar con una interfaz limpia, huye del estilo minimalista y simple del resto de sus rivales: cada usuario puede personalizar las funciones que más use a voluntad.

Son nuevos pero no tanto: la mayoría de los ingenieros y desarrolladores provienen de Opera, otro navegador también radicado en Oslo. Y el reto que tienen ante sí es grande: hacerse un hueco en un competidísimo mercado en el que se enfrentarán a poderosos gigantes que llevan muchos años mejorando sus navegadores. Sin embargo, los creadores de Vivaldi están seguros de contar con un producto altamente competitivo que satisfará las necesidades del usuario más exigente.

La mayoría de los ingenieros y desarrolladores provienen de Opera, otro navegador también radicado en Oslo

 ¿Por qué escoger Vivaldi? El catálogo de argumentos presentados por Von Tetzchner es abrumador, pero el navegador brilla con luz propia con algunas funciones que sin duda gustarán a los usuarios más avanzados, como puede ser el agrupamiento de pestañas (cuando son muchas las pestañas abiertas, cabe la opción de sobreponerlas unas sobre otras), recuperar pestañas cerradas, una función de favoritos avanzada que cuenta con su propio gestor y la posibilidad de agregar notas por cada página.

En definitiva, se trata de un navegador que quiere situarse como una alternativa real a los usuarios hastiados de la semejanza de los grandes y que puede dar mucha guerra como una tercera vía en este mercado. Vivaldi es completamente gratuito aunque no por ello el proyecto renuncia a ser rentable: planea generar ingresos facturando a los buscadores integrados en el mismo y “nunca poniendo anuncios por nuestra cuenta”, como explica el responsable de comunicación de la empresa.

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