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Visas para jugones

‘League of Legends’ consigue que Estados Unidos considere a sus equipos como atletas profesionales

Está difícil conseguir un visado de trabajo en Estados Unidos, a menos que juegues al baloncesto o, desde la pasada semana, a menos que seas un practicante profesional del videojuego League of Legends.

Desde su lanzamiento hace más de tres años, League of Legends se ha convertido en uno de los juegos online más populares del planeta. La pasada semana el estadio Staples de Los Ángeles se abarrotó (20.000 espectadores), pero no para ver a Los Lakers sino para contemplar la lucha virtual de los dos equipos finalistas.

“El Staples Center no ha sido lo suficientemente grande como para alojar a todos los fans que querían asistir”, explica Nick Allen, responsable de los deportes electrónicos de Riot Games y, por tanto, de League of Legends. “La verdad es que no estoy seguro de si encontraremos un espacio lo bastante grande para el año que viene, pero lo intentaremos”.

En su estudio, un millar de trabajadores se dedican en exclusiva a mantener en servicio las batallas virtuales del juego. Centenares de miles de aficionados juegan en sus consolas y ordenadores, pero unos cientos han logrado tal maestría que llegan hasta esta final de Los Ángeles y se ganan la vida yendo de torneo en torneo por todo el mundo.

La final de Los Ángeles, aparte de ver en acción a lo dos equipos finalistas, repartía millones de dólares en premios. Los contendientes eran los previstos, coreanos contra chinos que, asombrosamente, habían conseguido una visa especial de las autoridades norteamericanas: la de atletas profesionales.

Por primera vez, los jugones de los videojuegos eran considerados al nivel de deportistas profesionales reales, como baloncestistas o futbolistas.

“Hemos estado trabajando con el Gobierno de Estados Unidos e Inmigración, presionando para hacerles ver lo legítimo de nuestra propuesta”, recuerda Allen. “Se fueron dando cuenta y conseguimos las suficientes pruebas para demostrar la profesionalidad de los jugadores de League of Legends. Finalmente se dieron cuenta de que son jugadores profesionales que juegan para una liga profesional y que tienen un contrato. Son atletas y cumplen todos los requisitos que necesitan los deportistas. Ha sido mucho trabajo, dedicación y conversaciones con mucha gente, pero al final lo hicimos realidad”.

Allen espera que la puerta abierta con su juego se extienda a otros. “Supongo que nuestra posición ha abierto la puerta a otros juegos. Lo importante es demostrar que se trata de una liga profesional”.

League of Legends no es un juego deportivo. Trata de matar monstruitos, pero compitiendo contra otros grupos, y Riot Games lo organiza como si fuera un torneo deportivo. “La mayoría de nuestras decisiones se basan en los deportes tradicionales, al contrario que muchos otros videojuegos competitivos. Creo que es una parte importante de nuestro éxito. Nos fijamos en cómo funcionan los deportes profesionales, la forma de organizar los partidos, los horarios. Ponemos atención en cada detalle en todos los niveles”.

Probablemente el mayor avance en materia de e-Sports de los últimos años haya sido el streaming en directo. “Ha mejorado mucho en los últimos tiempos y todavía queda mucho margen de mejora. Creo que se acabará fusionando con el televisor”.

Los 20.000 fans del Staples Center, muchos de ellos disfrazados con personajes del juego, se fueron a casa con un resultado sorpresa. Los coreanos de SK Telecom T1 aplastaron a los favoritos, los chinos de Royal Club, en tres partidas frenéticas. Lo siguiente es que Allen implante controles antidopaje.

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