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Decenas de organizaciones estadounidenses rechazan el peaje al correo electrónico

AOL y Yahoo! intentan implantar una tasa para envíos masivos de correo, en un intento de combatir el 'spam'

Una amplia alianza de grupos sin ánimo de lucro y de interés público ha lanzado una campaña contra el plan de Yahoo! y AOL para cobrar por aquellos envíos masivos de correo electrónico, ya que creen que podría dejarlos fuera de juego frente a las grandes empresas. Grupos de todo el espectro político y de muy diferente calado se han unido para protestar por un plan que podría anticipar el fin de la era del Internet gratuito.

La alianza presentó el miércoles una web (http://www.dearaol.com) para frenar este "impuesto por correo electrónico" que America Online (AOL) planea comenzar a cobrar dentro de un mes -Yahoo! se sumará más adelante- por un "sello electrónico preferente" que dará a las firmas que paguen acceso directo a los buzones de correos electrónicos, personales, y no a los de correo basura, de los internautas.

Peaje por enviar correo

A cambio de esta tasa, cuyo precio oscilará entre una cuarta parte de un centavo y un centavo de dólar por cada correo electrónico, las empresas tendrán garantizada la recepción de sus misivas, que llevarán una especie de certificación. En la actualidad, tanto Yahoo! como America Online filtran los mensajes para tratar de identificar el correo basura o spam, pero no consiguen evitar la llegada de algunos mensajes indeseados.

El problema, para las pequeñas organizaciones, es que temen que este peaje "coloque en desventaja a los grupos de beneficencia, pequeños negocios e incluso familias con listas de distribución que no tendrán garantías de que su correo llegue al destinatario", según Adam Green, un portavoz de MoveOn.org, el grupo que lidera la iniciativa.

AOL asegura que la compañía aceptará todas las misivas, tanto las de aquellas empresas que hayan pagado como las de que no lo hayan hecho, y afirma que esto sólo mejora el servicio a las primeras, sin empeorar el de las segundas. Pese a ello, las organizaciones de activistas desconfían, y afirmas que, cuando hay un servicio de pago y otro gratis, lo más habitual es que baje la calidad del servicio gratuito.