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El código Morse cambia por primera vez en 60 años para incluir la arroba

Los radioaficionados podrán así transmitir sin equívocos sus direcciones de correo electrónico

La arroba o '@' se utiliza en las direcciones de correo electrónico para separar el nombre del dueño de la cuenta -que se sitúa a su izquierda- de la organización o empresa en la que se encuentra -a su derecha-. Los técnicos que la incluyeron en el leguaje tecnológico la usaron como una traducción de 'en'. Ante su populrización, la Unión Internacional de Telecomunicaciones decide introducir este símbolo en el código Morse, en lo que será "el primer cambio en los últimos 60 años", según declaraba la semana pasada a The New York Tines un portavoz de esta organización.

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Gracias a la popularidad de la arroba, la Unión Internacional de Telecomunicaciones ha decidido introducirla en el alfabeto Morse, en lo que será "el primer cambio en los últimos 60 años", según declaraba la semana pasada a The New York Tines un portavoz de esta organización.

Este código existe desde que Samuel F. B. Morse enviara en 1844 el primer mensaje de larga distancia por medio del telégrafo. Desde entonces, las tecnologías de la información han evolucionado mucho, pero el uso del alfabeto Morse en la comunicación por radio y otros sigue vivo.

La arroba, por su parte, es un símbolo cuyo uso se ha extendido de forma espectacular en los últimos quince años o veinte años, como consecuencia de su uso en las direcciones de correo electrónico. A partir del próximo 3 de mayo los radioaficionados podrán intercambiar sus direcciones de email mediante el uso de este nuevo símbolo del alfabeto morse.

La '@' se transmitirá mediante el uso combinado de dos letras, la 'a' y la 'c', y tendrá un sonido que no se confunde con ningún otro símbolo de este alfabeto. Juan Martín, secretario de la Unión Española de Radioaficionados señala que hasta ahora se utilizaban códigos diferentes entre la comunidad anglosajona y la hispanohablante para transmitir este símbolo, y que la fórmula adoptada ahora por la UIT para incluir la arroba en el alfabeto morse no coincide con ninguna de ellas.

Martín señala que pese a su edad, el código Morse sigue utilizándose entre los radioaficionados, pues con él la comunicación es "más fácil, ocupa un menor ancho de banda y se llega más lejos". De hecho, su conocimiento "sigue siendo obligatorio para sacarse la licencia" de radioaficionado.