La crisis del coronavirus

Las comunidades vacunan ya en un día tanto como en toda la primera semana

La mayoría de las consejerías ha reducido la cantidad de la reserva de medicamento que guardan. La semana que viene habrá que extender la inmunización y empezar a suministrar la segunda dosis

Una enfermera vacuna a un profesional sanitario con la vacuna de Pfizer-BioNtech contra la covid-19 en el hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona.
Una enfermera vacuna a un profesional sanitario con la vacuna de Pfizer-BioNtech contra la covid-19 en el hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona.David Zorrakino / Europa Press

La tercera semana de vacunación contra la covid muestra una sustancial mejoría en su administración. Y ello pese al efecto del temporal Filomena. Las comunidades, según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, inyectan ya tantas dosis en un día (94.548 este jueves) como hicieron en la primera semana (99.753), que acabó con los días de Nochevieja y Año Nuevo. Aun así, para alcanzar el objetivo del Gobierno de tener 30 millones de vacunados en verano, habría que aumentar el ritmo. Si solo se usaran vacunas de dos dosis, e inmunizando los fines de semana, para llegar a 30 millones de personas el 1 de julio (quedan 23 semanas) habría que vacunar totalmente a 1,3 millones de personas a la semana, o, lo que es lo mismo, poner 2,6 millones de vacunas. Como el ritmo actual es de unas 700.000 semanales, este tendrían que multiplicarse por cuatro para llegar. La siguiente vacuna que se espera, de Oxford/AstraZeneca, también necesita dos dosis como las de Pfizer y Moderna. La de Janssen es de una.

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Los portavoces de las consejerías consultados coinciden en que la mejoría se debe a que la organización se ha rodado y los profesionales están más seguros utilizando un medicamento ligeramente más complicado que los que están acostumbrados. Además, prácticamente ya todas las comunidades han empezado a vacunar a personal de los centros sanitarios, lo que facilita las cosas: hay más población diana en un mismo lugar, los equipos de vacunación están muchas veces en el mismo sitio y no tienen que desplazarse, y las instalaciones están preparadas para manejar estos productos que necesitan frío para su conservación, algo que no sucedía con la primera fase, la de las residencias, a las que había que desplazar profesionales que, al principio, no tenían experiencia con este fármaco. El avance es general, pero destaca el de las comunidades que empezaron más despacio. Aunque Madrid es la segunda más lenta, este jueves puso 14.000 vacunas. Es la cuarta en números absolutos de España, y ya ha administrado el 42% de las recibidas. Las más activas son Melilla (91%), Comunidad Valenciana (el 85%) y Asturias (79%).

Otro de los factores que han podido impulsar la vacunación es que las comunidades, en su mayoría, han reducido la cantidad de dosis que guardan para imprevistos. En la primera semana de vacunación, ante el miedo a que el suministro no fuera continuado, prácticamente todas las consejerías —a excepción de Asturias, Ceuta y Melilla— excusaron que habían administrado la primera dosis a menos personas porque guardaban otra de reserva para asegurarse que podrían suministrarle la segunda inyección, que hay que poner a partir de los 21 días. Pero si guardar dosis fuera la causa para no poner todas las vacunas recibidas, el porcentaje de administración del medicamento en esas comunidades debería estar en el 50%. De las que han seguido esta política, Cataluña reporta que ha usado el 57% y La Rioja el 60%. Pero las otras dos, Madrid y País Vasco, están en el 42% y el 41% respectivamente.

El presidente del Consejo General de Enfermería, Florentino Pérez Raya, la profesión que directamente pone las vacunas, opina que “la prioridad es ir ampliando la población vacunada para cumplir con los plazos y no bajar el ritmo”. “Es clave administrar el 100% de las vacunas recibidas, y pedimos que esas comunidades autónomas que tienen unos porcentajes deficitarios en la administración de la vacuna aceleren y se pongan al día cuanto antes, ya que debe ser una prioridad nacional”, insiste. “Sin embargo, distintos expertos en vacunación nos han trasladado sus temores a posibles retrasos en abastecimientos futuros y que peligre la segunda dosis de algunas personas ya vacunadas. Así que podría ser razonable reservar una pequeña parte”, añade, y afirma que esa decisión debe tener “una visión estatal”, con una garantía del ministerio de que van a llegar las dosis de refuerzo a los 21 días.

Canarias tiene una peculiaridad: el responsable de su plan de vacunación, Amós García Rojas, es a su vez presidente de la Sociedad Española de Vacunología. Así que su ejemplo puede considerarse como su recomendación. En las islas no se han guardado dosis, y el miércoles ya habían puesto el 54% de las recibidas. “Ahora que dentro de unos días pondremos segunda dosis, sí que guardamos”, advierte García Rojas.

Adaptación continua

En esta adaptación continua de decisiones está Cantabria también. La comunidad empezó con mucha prudencia, como han admitido sus responsables (fue la menos activa la primera semana, con el 5% de las unidades recibidas puestas), pero ha recuperado el tiempo y ya va por el 64%. “Comenzamos guardándolas la primera semana, pero decidimos a partir de la segunda cambiar la estrategia para acelerar el proceso de primera vacunación y una vez que el ministerio garantizó las entregas del primer trimestre”, dice una portavoz de la consejería. “A partir de la próxima semana empezamos a reservar una parte para la segunda dosis y habrá, lógicamente, alguna semana que será casi exclusivamente de segundas dosis”, añade.

El resto de las comunidades habían reducido esta reserva ante la garantía de que cuando necesiten poner esas segundas dosis recibirán medicamento suficiente. Lo sucedido con el impacto de Filomena ha sido un ejemplo para muchas tanto de que el suministro no se va a interrumpir, como de que tener algo guardado permite seguir vacunando. Por culpa del temporal el lunes no llegaron a sus destinos todas las vacunas (estaba previsto repartir unas 360.000 unidades entre las comunidades), pero entre el viernes 8 y el lunes 11 se pusieron 130.000.

Óscar Mesa, director ejecutivo de Qualitec Farma, una empresa que audita procesos sanitarios como los ensayos clínicos, explica que “la segunda dosis es lo que se denomina dosis de recuerdo, para forzar al organismo a fabricar anticuerpos de nuevo, y tenerlo mejor entrenado”, y cree que “guardar dosis solo complica la gestión a futuro”. “Parece que guardar dosis pueda ser por si acaso las siguientes no llegan a tiempo. En cierto modo parece pan para hoy y hambre para mañana”.

Los expertos no se ponen de acuerdo en el impacto que esta segunda dosis, que podrá empezar a inyectarse a partir del 18 de enero a quienes recibieron la primera el 28 de diciembre, pueda tener en las vacunaciones. La cifra de personas que se inyecte probablemente crecerá, pero es posible que haya menos que inicien el proceso, ya que parte del esfuerzo deberá dedicarse a los que ya han recibido la primera toma para no malgastar el esfuerzo ya hecho.


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