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El instituto detectó y denunció la violación en grupo por compañeros de la menor de Alicante

La juez manda a los tres alumnos detenidos a centros de internamiento. Un cuarto ha sido localizado en Francia

Dos guardias civiles, en una imagen de archivo.
Dos guardias civiles, en una imagen de archivo.

La titular del Juzgado de Menores 2 de Alicante ha acordado el internamiento en régimen cerrado a petición de la Fiscalía de tres de los cuatro menores supuestamente implicados en la agresión sexual en grupo a una chica de 15 años, ocurrida el pasado mes de julio en la localidad de Pego, en la comarca alicantina de la Marina Alta. Además, ha prohibido a los tres adolescentes acercarse y comunicarse con la víctima mientras se tramita el procedimiento, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia.

Los tres jóvenes fueron detenidos el pasado 5 de marzo y posteriormente fueron puestos en libertad bajo tutela de sus padres a instancias del juzgado, hasta que ayer, jueves, comparecieron ante la juez, tal como han confirmado fuentes de la Guardia Civil. El cuarto presunto implicado está localizado en Francia, país en el que vive desde finales del año pasado, y está previsto que regrese acompañado de sus padres para prestar declaración. Esta tramitación se ha realizado con la cooperación de las autoridades francesas.

Los supuestos hechos ocurrieron el pasado mes de julio de 2018, ha señalado el Instituto Armado. La víctima y una amiga paseaban por la tarde junto a cuatro compañeros de instituto de origen magrebí por un descampado cercano al cementerio de Pego, localidad de montaña situada en la comarca de la Marina Alta, al norte de la provincia. En un momento determinado, la amiga abandonó el grupo y dejó a la víctima a solas con los cuatro jóvenes, que la convencieron para dirigirse a un lugar aún más apartado.

Una vez allí, según la denuncia interpuesta por la muchacha el pasado 1 de marzo, y adelantada por El Mundo, utilizaron la violencia para agredirla sexualmente. Uno de ellos, según la menor, le mostró que habían registrado con un móvil todos los hechos, y la amenazaron con su difusión.

La víctima optó entonces por no contar nada de lo sucedido, ni siquiera a su familia. Hasta que, en octubre de 2018, reconoció ante los responsables de su centro educativo que tenía problemas con un compañero que disponía de un vídeo comprometido, aunque en aquel momento no quiso precisar qué contenían dichas imágenes, según ha detallado la Guardia Civil. La menor simplemente se ciñó al relato de que el verano pasado había pasado "algo", continúan las mismas fuentes, y que lo que más le preocupaba era que utilizaran todos los canales a su alcance para propagar el contenido de la grabación.

Unos meses después, en febrero de 2019, la orientadora del instituto volvió a entrevistarse con la víctima. Y entonces logró que se desahogara por completo y desvelara todo lo sucedido. El encuentro con sus compañeros, la presunta violación múltiple y las amenazas basadas en una posible grabación de vídeo, cuya existencia está ahora tratando de confirmar el departamento de Nuevas Tecnologías de la Guardia Civil, mediante el análisis de los teléfonos móviles intervenidos a los tres sospechosos detenidos.

Inmediatamente después, los hechos relatados por la muchacha fueron puestos en conocimiento del equipo de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Jávea, que se hizo cargo de la investigación con el apoyo de agentes especializados en agresiones a mujeres o menores de edad. Las pesquisas siguen abiertas, hasta que se pueda determinar el grado de implicación en los hechos del implicado residente en Francia, según han adelantado las fuentes consultadas.

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