El ministro de Educación presenta a los rectores sus cambios para la universidad

Educación planea quitar requisitos para abrir un campus y permitir grados de tres años También pretende dar más peso a la experiencia profesional de los profesores

José Ignacio Wert y la Conferencia de Consejos Sociales de Universidades.
José Ignacio Wert y la Conferencia de Consejos Sociales de Universidades.EFE

El último informe con propuestas para darle un vuelco a la universidad española se hizo público hace más de un año. El documento fue presentado en febrero de 2013 bajo el título Propuestas para la reforma y mejora de la calidad y eficiencia del sistema universitario español. Apuntaba a la "desfuncionarización" de los docentes, la contratación de un rector externo a la universidad o el incremento de financiación ligada a resultados como puntos de partida. Financiación, un nuevo modelo de elección del profesorado y más liderazgo en los rectorados son, en mayor o menor medida, los aspectos que han reflejado al menos media docena de informes nacionales e internacionales en los últimos 20 años sobre una reforma universitaria española que no termina de llegar.

El ministro José Ignacio Wert dijo tras la presentación del último informe de expertos que el texto sería uno de los puntos de partida de una reforma que quería discutir con todos los sectores y las comunidades. En las últimas dos semanas ha concentrado encuentros con todos los sectores implicados en el futuro de las universidades se ha reunido con los consejos sociales, este miércoles se verá con los rectores, el jueves con los sindicatos y las comunidades autónomas, pero su listado de propuestas es menos ambicioso de lo que esperaban sus interlocutores y no profundiza en todas las líneas rojas que los expertos señalan desde hace décadas.

El ministerio ha puesto sobre la mesa un cambio del sistema de acreditación del profesorado universitario (en el que prevén dar más peso a la experiencia profesional), la actualización de requisitos para la creación de universidades (para la que quieren eliminar parte de los requisitos) o a la aprobación de un sistema de grados de tres años que las universidades podrán implantar de forma voluntaria en convivencia con los grados de cuatro años. Los rectores ya han manifestado que esta fórmula no les convence.

Los consejos sociales de las universidades (los representantes del empresariado y de los sectores externos a los campus) se lo dijeron ya al ministro el martes. Tanto el último informe de expertos como todos los informes previos realizados con gobiernos de ambos signos políticos han coincidido en "la necesidad de cambiar el sistema de gobierno universitario, avanzar hacia un sistema más razonable de financiación y más transparente, en el que la rendición de cuentas es fundamental que exista", según Joaquín Moya Angeler, presidente de la Conferencia de Consejos Sociales de las Universidades.

Este miércoles le toca el turno a la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (Crue). Los representantes de los campus públicos y privados se reúnen primero entre ellos y a partir de las cuatro de la tarde con el ministro Wert. En marzo mantuvieron su último encuentro formal. De la reunión interna de la mañana saldrá previsiblemente un posicionamiento común de los rectores frente a los cambios previstos, aunque de algunos de ellos ya han hablado. Estas son las líneas generales:

Menos requisitos para la creación de universidades

El mapa de universidades españolas se ha extendido parcialmente desde 1997. En este tiempo, los campus privados han pasado de 12 a 32 mientras no se ha abierto ni un solo público (hay 50). El borrador que ha elaborado Educación quita algunas de las obligaciones previstas en el decreto anterior, de 1991. Entre otras, que las universidades cubran con sus títulos las distintas ramas del conocimiento (Artes y Humanidades, Ciencias, Ciencias de la Salud, Ciencias Sociales y Jurídicas, Ingeniería y Arquitectura). El ministerio defiende que es una medida para facilitar la especialización de los campus y evitar que se abran nuevas universidades con una oferta idéntica a la de las que tiene alrededor. La oposición cree que se trata de facilitar el camino a las privadas.

El texto también elimina el artículo que obliga a tener en cuenta la demanda por mayor población escolar, el desarrollo de nuevas ramas por avances científicos o la cobertura de nuevas necesidades profesionales.

La conferencia de rectores de España ha pedido que los informes previos a la apertura de un nuevo centro señalen de forma explícita si son favorables o desfavorables, aunque no sean vinculantes. El borrador no incluye de momento este extremo.

Elegir entre grados de tres y cuatro años

Otro de los reales decretos previstos, de apenas dos páginas de extensión, es el que modifica la duración de los grados. Actualmente, las universidades españolas tienen grados de cuatro años (240 créditos) y másters de 60 créditos (un año). El ministerio prevé abrir el abanico y permitir que cada campus pueda decidir la duración de sus grados entre tres y cuatro años y que convivan ambas fórmulas en las universidades. El borrador señala que "los países de nuestro entorno" tienen grados de tres años, lo que "dificulta la internacionalización de nuestros egresados universitarios".

La CRUE ha pedido que este cambio se aplace hasta que puedan evaluar con calma la implantación de los actuales grados. Creen que una nueva estructura de los estudios puede resultar confusa en una comunidad universitaria "saturada de cambios normativos". Alertan, además, de que puede afectar a las plantillas de profesores e incrementar las tasas que pagan los estudiantes. Los precios de másters son muy superiores a los de grado en las universidades públicas mientras no existe "un buen programa de becas suficientemente dotado". El borrador del nuevo real decreto no prevé ese aplazamiento que reclaman los rectores, puesto que señala que entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Docentes y profesionales

La experiencia profesional sumará méritos para ser profesor universitario cuando el aspirante "no alcance el nivel mínimo exigible" en investigación y docencia. El borrador del ministerio contempla valorar el trabajo externo a los campus si faltan suficientes méritos en la docencia y la investigación "siempre que la insuficiencia no sea grave". El sistema se basará en comisiones de evaluación de candidatos "mucho más focalizadas" hacia los ámbitos académicos y científico-técnicos.

Las comisiones pasarían de las 22 actuales a 26, formadas por entre 7 y 15 miembros, mientras que ahora son una decena. Rectores consultados por este periódico consideran que este cambio no es urgente en el panorama actual, con una tasa de reposición del 10%. Eso significa que, por cada 10 profesores que se jubilan o se apartan de la carrera profesional, los campus solo pueden contratar a uno. Hay cerca de 6.000 docentes acreditados que no pueden ocupar una plaza por las limitaciones de esa tasa, señala un rector que pide evaluar con más calma también esta modificación antes de su puesta en marcha.

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