El 30% de los niños españoles crecen sin hermanos

La baja natalidad está muy generalizada, independientemente del estrato social o cultural España está a la cola de Europa en natalidad, con 1,3 hijos por mujer

España está a la cola de Europa en natalidad, con 1,3 hijos de media. El 87% de las mujeres tiene descendencia, pero cada vez son más las que solo tienen un hijo. Para las mayoría, este nace pasados los 30 años y para casi un tercio de las nacidas en 1965 será su único retoño. Es decir, el 30% de los niños en España ya crece sin hermanos, según el estudio El déficit de natalidad en Europa. La singularidad del caso español, publicado por la Obra Social La Caixa

Esta baja natalidad, al contrario de lo que ocurre en otros países europeos, está muy generalizada con independencia de la procedencia geográfica y social, el nivel de estudios y la situación laboral. Sin embargo, la edad cada vez más avanzada a la que las mujeres dan a luz por primera vez no difiere mucho de la de, por ejemplo, suecas o noruegas.

La edad a la que las españolas tienen su primer hijo no difiere del resto de mujeres europeas

La particularidad, sostiene el documento, es que en España es poco frecuente pasar del primer al segundo hijo y de ahí al tercero. Las razones por la que esto es menos común van desde la falta de políticas públicas hasta la poca flexibilidad e inestabilidad laboral. Además, la todavía pobre igualdad entre las tareas desempeñadas por hombres y mujeres hace que para estas no sea atractivo tener un segundo hijo.

Pese a la idea generalizada de la alta fecundidad de las mujeres inmigrantes, los que se han instalado en España en el último medio siglo no han representado altos índices. Los inmigrantes latinoamericanos no tienen más de dos hijos y los procedentes de Europa del Este, aun menos. Ese número, dos, es el que desean tener la mayoría de españoles. Alrededor del 10% confiesa que prefieren solo uno hijo y pese a que el 13% no tiene descendencia, solo el 2% dice preferir esta situación.

Los autores del informe han concluido que para frenar los bajos índices de natalidad son indispensables políticas de conciliación trabajo-familia, políticas de bienestar, inversión en educación infantil de cero a tres años e impulso de la igualdad de género.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50