Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Baleares suma y sigue

La comunidad balear secunda esta huelga cuando aún se duelen del menoscabo económico causado por las tres semana de paro que recibieron el principio de curso

En las Islas Baleares la huelga no tiene el mismo relato que en el resto de España porque allí los docentes recibieron el curso con tres semanas de paro, con el menoscabo económico consiguiente. Esa circunstancia no les ha llevado, sin embargo, hoy a las clases. Tampoco a los alumnos, que apoyaron con su ausencia las mismas reivindicaciones de su maestros. "Han venido dos alumnos a clase", anuncia la directora de Es Pont, en Palma de Mallorca, Cristina Sanjuán, en la puerta del centro, dominado desde setiembre por sábanas de la marea verde balear y pancartas de agradecimiento cruzado entre padres y profesores por su actitud resistente. El colegio público de educación infantil y primaria Es Pont, está en la barriada de son Gotleu, una zona caliente por el paro y la degradación urbana. La población es multiétnica. Se nota en el listado de padres y madres de los 207 alumnos matriculados que se exhibe en un tablón de anuncios. El alumnado del colegio está entre tres y 12 años, la mitad, hijos de familias inmigrantes, en especial del centro de África.

Los dos alumnos entre los 207 que han ido a clase, de siete y 10 años, uno de ellos en educación especial, seguían una película y un documental en la televisión. En las calles y plazas del barrio de Palma hay bastantes niños paseando y jugando bajo la mirada de abuelos y abuelas. María, alumna de 13 años de un colegio religioso cercano, Sant Josep Obrer, se para en la puerta de Es Pont y comenta: "Yo no he ido a clase, mis padres y yo apoyamos la huelga aunque sea concertado mi cole".

Lo sindicatos calculan un seguimiento del paro en Menorca del 76%; en Mallorca, un 70% de los docentes habría secundado la huelga, y un 62% en Ibiza. El Gobierno balear lo reduce a un 25,9% en general, un mayor impacto, en todo caso, que las cifras que dio el Ejecutivo en la huelga indefinida de principio de curso. Entre los alumnos, el Gobierno habla de un seguimiento del 7%.

Durante años el proyecto lingüístico de Es Pont —hasta que se ha impuesto este año el vuelco hacia el trilingüismo (con el inglés)— ha tenido al catalán como lengua principal de la enseñanza. La directora señala orgullosa el mosaico de premios y galardones nacionales recibidos por su eficiencia pedagógica y su ejemplaridad en el circuito de escuelas públicas baleares y del área catalanoparlante. Aún no tienen su proyecto adecuado al nuevo plan, falta el refrendo del consejo escolar y del claustro. El trilingüismo afectará a unos 90 alumnos, de cuatro cursos, uno de infantil y tres alternos de primaria. Se trata de equilibrar el peso de los tres idiomas, el castellano, el catalán y el inglés, contra el antiguo modelo, con el catalán como lengua vehicular. Este sistema impuesto por el Gobierno de Bauzá ha llevado a los profesores a la huelga docente más larga que se recuerda en las islas.

La plantilla de profesores de Es Pont, joven, en la treintena de media, no llega a 20 profesionales. Un docente está especializado en inglés. Media docena de profesores está cumpliendo con los servicios mínimos obligatorios, con la teórica obligación de "avanzar materia", hoy, en día de huelga, según recordó el Gobierno Balear. La Administración lamenta el retraso de los alumnos tras tres semanas de huelga y bloqueo de las clases, del 16 septiembre al 4 de octubre. La convocatoria de protesta sigue activa, está en suspenso. Todo depende de la negociación -bloqueada- con el Gobierno Bauzá y de los resultados de sondeos y asambleas en centros.

Entre la diez y las once de la mañana los profesores de Es Pont celebraban una asamblea en una aula. La media docena de docentes que debate va de verde, con la camiseta por la enseñanza pública y de calidad. Se dejan fotografiar mientras reflexionan. Han perdido más de 1.600 euros cada uno en los 15 días de huelga.

La directora, obligada por su cargo a trabajar en servicios mínimos, ha entregado su cuota salarial a la caja de resistencia que suma en Baleares más de 500.000 euros. El 24-O llueve en Baleares sobre mojado, después de la larguísima protesta de los docentes y parte de la sociedad contra la imposición del decreto del trilingüismo. A mediodía varios cientos de enseñantes y padres se concentran ante las sedes de Educación en las capitales insulares.

Más información