Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
ANÁLISIS

David contra Goliat

La sentencia de India es un fuerte golpe contra las trasnacionales farmacéuticas occidentales

Después de siete años de litigio, el gigante farmacéutico suizo Novartis ha perdido el caso ante el Tribunal Supremo de la India. El lunes 1 de abril del 2013, el Supremo rechazó la petición de patente para un costoso producto contra el cáncer con el nombre de marca Gleevec (o Glivec, dependiendo del país). Un fuerte golpe contra las trasnacionales farmacéuticas occidentales cada vez más interesadas en un mercado de 1.200 millones de personas. El mercado farmacéutico de la India es solo el decimocuarto en tamaño, pero viene creciendo a un ritmo del 13-14 % anual en el segundo país más poblado del mundo.(cfr. Gopa Kumar in ip-health@list.keionline.org).

Desde 2006, Novartis viene luchando en diferentes instancias jurídicas de la India para obtener la patente para el Gleevec. En 2006 y luego en 2009 India había rechazado la patente sobre la base de que no se trataba, según la ley de propiedad intelectual de la India, de un nuevo medicamento sino de una simple modificación de una molécula ya conocida. El medicamento simplemente no cumple con uno de los requisitos de patentabilidad, el de la novedad. No contento con el fallo, Novartis llevó el caso al Tribunal Supremo para contestar el artículo de la ley de propiedad intelectual de la India conocido como la sección 3(d). Artículo perfectamente consistente con las exigencias del acuerdo sobre los ADPIC de la Organizacion Mundial del Comercio. Con cinismo el gigante suizo, como no le convenía la ley de la India, intentó cambiar la ley. La víspera del fallo, Paul Herrling, director de investigación de Novartis y miembro del grupo de expertos CEWG (Consultative Expert Working Group on Research and Development) de la OMS, habia declarado al Financial Times que “si la situación actual continúa, es decir que todas las mejoras a una molécula existente no serán patentables, estos ‘nuevos’ medicamentos no serían conmercializados en la India” cfr. http://www.ft.com/intl/cms/s/0/c377e20a-99eb11e2-83ca-00144feabdc0.html

Los propósitos de Herrling al Financial Times son una amenaza indecente que las firmas farmacéuticas no cumplirán, tratándose del segundo país más poblado del mundo.

Según MSF, citado por Le Monde del primero de abril de 2013, el precio del Glivec en la India es de 4.000 dólares por persona por mes (3.122 euros), cuando el de la versión genérica, el Imantinib, es de 73 dólares por persona por mes (57 euros). Ello en un país donde el 40% de la población vive con menos de 1,25 dólares (0,97 euros) al día.

Desde que el caso entró en el Tribunal Suprema para denunciar la ley de propiedad intellectual, dejó de ser un litigio de Glivec contra la India y se convirtió en el caso de la Salud Pública contra la grande industria farmacéutica. La India seguirá negándose a patentar pequeñas modificaciones (conocido con la expresión inglesa evergreening) y muchos países podrán seguir su ejemplo para permitir el acceso a medicamentos de las poblaciones sin recursos. El Glivec de Novartis está patentado en más de 40 países, incluidos los EE UU, Rusia y China. El artículo ya citado del periódico Le Monde menciona que se trata del medicamento más vendido de Novartis, con ventas en el 2012 por un valor de 4.600 millones de dólares (3.590 millones de euros).

En los círculos jurídicos de Nueva Delhi se rumoraba que el abogado de la firma Novartis cobraba 40.000 dólares por día (más de 31.000 euros), un tal despilfarro para llegar a este fiasco. Parece que las multinacionales farmacéuticas no aprenden, un año antes la firma Pfizer perdió un caso en la corte de la India, cuando contestaba la licencia obligatoria concedida para un producto contra el cáncer del riñón, llamado Stutent y la firma Roche perdió también el caso cuando trató de contestar la licencia obligatoria de un producto contra la hepatitis C Pegasys (cfr. Gopa Kumar op.cit.).

La industria de genéricos de la India, considerada como la farmacia del Tercer Mundo, podrá seguir fabricando y exportando este y muchos otros medicamentos a precios al que las personas o los sistemas de salud de muchos países podrán tener acceso. Raras, pero esta es una victoria del David de muchas organizaciones no gubernamentales y salubristas del mundo entero que vienen apoyando el Gobierno de la India en este caso de Novartis contra la ley de propiedad intelectual de la India.

Germán Velásquez es exdirector de propiedad intelectual y salud pública en la Organización Mundial de la Salud, actualmente Consejero especial del Centro Sur para Salud y Desarrollo.