Los padres de niños con cáncer piden más acceso a las UCI

La restricción horaria vulnera un derecho recogido en la normativa europea

La Federación Española de Padres de Niños con Cáncer (FEPNC) reclama al Estado y a los Gobiernos de las comunidades autónomas que permitan a los niños estar acompañados por un familiar en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) pediátricas durante más horas al día. Según un estudio realizado por la FEPNC en 25 hospitales, solo en 10 de ellos el horario es abierto y flexible, mientras que en otros nueve oscila entre cuatro y 10 horas diarias y en el resto varía entre tres y una hora y media al día.

Según la FEPNC, la restricción horaria vulnera uno de los derechos recogidos en la Carta Europea sobre los Niños Hospitalizados, que reconoce “el derecho a estar acompañado de sus padres o de la persona que los sustituya el máximo tiempo posible durante su permanencia en el hospital, no como espectadores pasivos, sino como elementos activos de la vida hospitalaria”.

La presidenta de esta federación, Pilar Ortega, recuerda que “existen estudios internacionales que concluyen que una política de visitas abiertas, con la implicación de las familias en el cuidado de la persona ingresada, influye positivamente en la recuperación del enfermo y reduce la ansiedad y el estrés. El régimen de visitas abiertas no tiene por qué suponer una mayor presencia de familiares en las UCI, pero sí permite que continúen con su vida y hagan las visitas cuando les venga bien”.

La FEPNC no es la única organización que pide un mayor acceso a los hospitales para los padres de niños ingresados. Recientemente la asociación El Parto es Nuestro denunciaba que los centros hospitalarios que permiten la entrada libre de los padres a las salas donde están sus hijos recién nacidos recibiendo cuidados médicos apenas llegan a la mitad de todos los que hay en España, pese a que la Organización Mundial de la Salud recomienda un acceso total.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS